Tania Sirias y Elizabeth Romero
El comunicado de la Conferencia Episcopal de Nicaragua hace “señalamientos claros y contundentes acerca de la falta de transparencia, vicios y trampas de los magistrados de facto en estos comicios”, así como la necesidad de hacer cambios en la Ley Electoral con el fin de brindar legitimidad a las próximas elecciones, opinó el jurista Julio Icaza Gallard.
Afirmó que lo más delicado de las pasadas elecciones es que se vulneró el pilar fundamental de la democracia, que es la celebración de elecciones libres, transparentes y honestas, donde se respete la voluntad popular.
Para Icaza, la Iglesia católica envió un mensaje de esperanza, de que es posible en el país una convivencia pacífica, pero además condenó los actos violentos donde se reprime a los manifestantes por denunciar el fraude de las elecciones. Asimismo hicieron un llamado para que el país se encamine hacia la legitimidad y el respeto de las instituciones.
Violeta Granera dijo que los obispos señalaron a los magistrados de no respetar la voluntad popular, por lo que la sociedad insiste en reformas a la Ley Electoral y la destitución de los funcionarios de facto. Expresó que ya no existe confianza para otra elección en el país.
“La Iglesia insiste en que se respete el derecho a luchar por nuestro voto, el cual fue alterado por el CSE. Además que los militantes del Frente Sandinista no pretendan agredir a la ciudadanía. Al igual que nosotros, no pelean porcentajes de votos, sino que se respete la voluntad popular”, insistió Violeta Granera.
El secretario de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, coincidió con la posición de la Conferencia Episcopal en relación al proceso electoral en el país.
Carmona llamó a la población a salir a las calles para protestar por un derecho que les ha sido arrebatado, pero sin caer en la provocación.
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