Por Auxiliadora Rosales
Con mucha soltura coquetea y juega con el lente del fotógrafo. Parece una modelo profesional o reina de belleza, aunque su única experiencia en pasarela fue a los 17 años en Louisiana, Estados Unidos, tras aventurarse a modelar para una
conocida marca de ropa. Esa espontaneidad, el deseo de experimentar y tomar retos, es lo que la ha llevado al éxito en los negocios.
Sus sensuales gestos se combinan con su esbelta figura, la cual podría provocar envidia sin importar la edad que se tuviese. Es increíble que luzca así de bella tras haber dado a luz a su tercer hijo hace ocho meses. Ese acontecimiento la ha puesto más guapa que nunca y ella asegura que todo se lo debe a la lactancia materna. “Amamantar a mi hijo me mantiene en forma; es una experiencia maravillosa que ninguna madre se debe perder”.
ACTUAL E INDEPENDIENTE
Cuando egresó de la universidad, a Martha le aterraba la idea de ser empleada de alguna empresa, y como toda mujer moderna quería su propia independencia.
“Nunca me gustó la idea de trabajar para alguien, por eso busqué la manera de crear mi propia empresa. En un viaje a Guatemala vi la Girls Sensations y me encantó su concepto porque es más que un salón de belleza. Es un salón de eventos, de fantasía, de productos. Me gustó todo de ella y la quería igual. Pregunté por la dueña, pero no estaba. Fui varias veces antes de regresar a Nicaragua, pero no pude hablar con las cuatro socias”, recuerda Martha.
A su regreso, Martha no se dio por vencida, insistió en hablar con las dueñas de la tienda hasta que lo logró. “Ellas no estaban preparadas para una franquicia y yo quería establecer esta idea en Nicaragua. Regresé a Guatemala para entrevistarme personalmente con ellas, les dije que no importaba que no tuvieran establecida la franquicia, que podíamos empezar a trabajar con moldes y fotos, y así lo hicimos, todo de palabra y a lo rústico. Al poco tiempo, ellas me enviaron un manual con todo legalizado”.
Martha asegura que después de haber establecido la tienda en Nicaragua, unas amigas se unieron a la franquicia y ahora están en más de 10 ciudades.
“Me encanta mi negocio, me encanta lo que hago. En las noches cuando me quedo sola y cierro las puertas, veo alrededor y me gusta lo que tengo, sobre todo porque en este sitio centenares de niñas han realizado el sueño de ser princesas, artistas famosas o Miss Universo ”.
Según Martha, los niños también perciben los diversos problemas que agobian a los adultos. “Por eso me da mucho gusto poder darles un poco de fantasía, de alegría y de contribuir a la feminidad de las niñas. Dibujarles sonrisas en sus rostros, para mí no tiene precio. Me encanta cuando me saludan por la calle con esa espontaneidad y entusiasmo que solo los niños tienen”.
Después de seis años de haber abierto las puertas de la tienda, su dueña asegura que la idea de traer Girls Sensations a Nicaragua ha sido maravillosa a pesar de nadar contra la corriente, de los pronósticos económicos y las dificultades.
“Yo creo en que se puede hacer negocio en Nicaragua. Es muy importante que los empresarios jóvenes le demos vuelta a la rueda y generemos empleo. Sé que no es fácil, pero hay que tratar de innovar y de invertir”.
Por tal razón, el próximo año establecerá en Multicentro Las Américas la tienda Girls Sensations y traerá otra franquicia especializada para adolescentes con accesorios, pantuflas, ropa íntima y bikini. Más adelante espera poder establecer las dos firmas en otras ciudades de Nicaragua.
MADRE Y ESPOSA
Hace dos años Martha volvió a casarse y con ello encontró la última pieza que le hacía falta al rompecabezas de su vida. Es madre de tres hermosos niños: Andrea Lucía de 12 años, Carlos Augusto de 10 y su bebé Luis Franco de ocho meses. “Estoy perdidamente enamorada de mis hijos, todos son muy importantes en mi vida. Andrea Lucía está en todo conmigo, me apoya y me cuenta lo que siente. Carlos Augusto es un caballero. Es detallista, abre la puerta para que pase y la cierra. Siempre está pendiente de mí. A pesar de que es un niño, yo me siento protegida a su lado. Luis Franco es un angelito que Dios me ha mandado. Él lleva los nombres de mis dos hermanos que perdí en un accidente”.
Narra que su día no comienza ni termina porque “estoy amamantando, pero vale la pena cuando veo a mi bebé hermoso y sano. Le di pecho exclusivo durante los tres primeros meses, ahora le doy sus comidas, pero le sigo dando pecho. La gente se asusta y me pregunta qué hago para estar tan flaca y lo único que les digo es que doy de mamar. Esa conexión es maravillosa, se la recomiendo a todas las mamás”.
Como toda madre también tiene que madrugar para alistar a sus hijos que van a la escuela.
“Mi esposo me ayuda mucho. Él los lleva al colegio mientras yo me quedo con el bebé. Luego yo los paso recogiendo”.
Para ella el secreto de ser madre es pasar el mayor tiempo con sus hijos. “Es complicado porque las madres tenemos que ser de todo, desde amas de casa hasta a veces chofer, pero darle tiempo a nuestros hijos es la única manera de saber cómo están y qué les sucede. Además porque es el momento justo para transmitirles principios y valores”.