Por David Pogue
The New York Times
Se trata de una nueva “plataforma de juego”, un chocante término de la industria tecnológica para definir lo que realmente es: una droga para la imaginación.
Los cubos de Sifteo (150 dólares) son bloques cuadrados de plástico blanco de 1.5 pulgadas y aproximadamente media pulgada de altura. Cada uno tiene una pantalla a color en la parte superior.
La gran innovación, tiene tres partes. Primero, los cubos se comunican entre ellos inalámbricamente; saben a quién tienen al lado y contra qué cara (no tienen que tocarse; basta con que estén cerca). En segundo lugar, tienen sensores de inclinación muy delicados. En tercer lugar, se puede hacer clic a la pantalla superior.
La combinación de estas tres simples ideas permite un enorme rango de juegos. En uno, se guía por un camino a una caricatura inclinando su cubo para que se resbale al siguiente. En otro, ordena palabras deslizando los cubos sobre la mesa en el orden correcto. Además, puede hacer clic a una pantalla para avanzar al siguiente nivel de juego.