El primer día de la conferencia internacional para abordar la Estrategia de Seguridad en Centroamérica, en Guatemala, sirvió para que los representantes del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ofrecieran aportes de hasta 1,500 millones de dólares para financiar ese plan que permita el combate contra la violencia que enfrenta la región.
Se estima que Centroamérica requiere al menos 6,500 millones de dólares para enfrentar la violencia en todas sus modalidades.
Un estudio efectuado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) demostró que Centroamérica destinó en los últimos cinco años 4,000 millones de dólares en seguridad y justicia, lo que representa un crecimiento del gasto en ese rubro del 60 por ciento.
La agencia de noticias ACAN-EFE señala que el presidente del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno, anunció que esa institución “aportará 500 millones de dólares en los próximos dos años”.
“La inseguridad atenta contra la paz y el progreso social, amenaza la consolidación de los procesos democráticos, ahuyenta a los inversionistas, incrementa los costos de operación del sector privado e imposibilita la cohesión social”, dijo Moreno.
BM OFRECE US$1,000 MILLONES
Por su parte, la vicepresidenta del Banco Mundial (BM), Pamela Cox, puso a disposición de los países centroamericanos un fondo de 1,000 millones de dólares para los próximos tres años, que “los gobiernos podrán asignar a actividades relacionadas con la seguridad”.
Según el BM, el crimen y la violencia que azotan a Centroamérica “impone grandes costos” a la región y afectan “desproporcionalmente a los más pobres y socavan esfuerzos de reducción de pobreza y desarrollo económico”.
Resultados preliminares de un estudio del PNUD —previo a esta conferencia— demuestran que el istmo gasta cada vez más en materia de seguridad y justicia en términos absolutos y relativos.
“Estamos respondiendo con casi 300 millones de dólares este año, respaldados con un plan de acción enfocado en inversiones de alto impacto que ayudará a construir nuevas capacidades y catalizar el cambio” en la región, dijo Clinton en su discurso en la Conferencia Internacional de Apoyo a la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, en Guatemala.
Este monto significa un aumento de 40 millones de dólares por encima de los 260 millones de dólares que Estados Unidos dedicó el año pasado a seguridad en América Central, la región más violenta del mundo fuera de zonas de guerra, según cifras de la ONU.
QUE RICOS PAGUEN IMPUESTOS
Sin embargo, Clinton dijo que los empresarios y las clases privilegiadas del istmo “deben pagar su parte de los impuestos y convertirse en socios integrales en este esfuerzo (…). La seguridad no puede ser financiada por los pobres”.
Por su parte, la ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, Trinidad Jiménez, dijo que los países centroamericanos “tendrán que asumir que el desafío al que se enfrentan exigirá más recursos nacionales”, lo que deberá implicar “reformas fiscales” y acciones de lucha contra la evasión “que garanticen la sostenibilidad de las políticas públicas en materia de seguridad”.
AFP/ACAN-EFE
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Por ejemplo, establece que el monto del gasto regional para el 2010, último año de este estudio, alcanzó los 3,975 millones de dólares. De esto el que menos recursos destinó fue Belice con 43 millones de dólares, seguido por Nicaragua con 201 millones de dólares; mientras que Guatemala y Costa Rica fueron los que gastaron más con 890 millones de dólares y 884 millones de dólares, respectivamente.

LLAMADO A COMUNIDAD INTERNACIONAL
Durante la inauguración, el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, hizo un llamado a la comunidad internacional para que asuma su “corresponsabilidad” en la lucha de la región contra el crimen organizado y el narcotráfico.
“Los datos arrojan una desproporción del compromiso” de la comunidad internacional con los aportes reales, añadió Colom, quien mencionó que la comunidad internacional se comprometió con 917 millones de dólares para financiar proyectos de combate a la delincuencia organizada en Centroamérica, pero durante el 2010 la ejecución y desembolsos solo fueron de 140 millones de dólares.
En Centroamérica “sentimos que estamos llegando al límite de nuestras capacidades” para hacerle frente a los grupos delictivos que se han asentado en la región, dijo Colom.
En la conferencia participan además los presidentes Juan Manuel Santos, de Colombia; Felipe Calderón, de México; Ricardo Martinelli, de Panamá; Laura Chinchilla, de Costa Rica; Porfirio Lobo, de Honduras; Mauricio Funes, de El Salvador y Daniel Ortega, de Nicaragua.
También la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton; la ministra de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España, Trinidad Jiménez, y el comisario de Comercio de la Unión Europea, Karel De Gucht, entre otros.
Centroamérica con 45.7 millones de habitantes, es considerada una de las zonas más violentas y peligrosas del planeta con la tasa de homicidios más alta del mundo de 33.3 por cada 100,000 habitantes, y la presencia de cárteles internacionales del narcotráfico y pandillas juveniles.
POLÍTICA FISCAL MÁS EQUILIBRADA
De Gucht hizo un llamamiento a los países de la región para trabajar en “un exhaustivo y ambicioso parque de reformas” en materia judicial y legislativa para combatir el crimen organizado.
De Gucht también pidió “una política fiscal más equilibrada y basada en la premisa de que toda la sociedad debe asumir sus responsabilidades de acuerdo con sus capacidades económicas”.
CALDERÓN PIDIÓ APOYO FUERTE Y DETERMINANTE
El presidente de México, Felipe Calderón, por su parte, pidió a la comunidad internacional su apoyo “fuerte y determinante” en la lucha de su país y la región centroamericana en contra del crimen organizado y el narcotráfico.
Los países receptores y consumidores de drogas —señaló el mandatario mexicano— están obligados a “revisar los paradigmas” de sus políticas antidrogas, como parte de su “compromiso real” con la lucha que la región mantiene contra los grupos criminales transnacionales.
En tanto, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, apareció ayer con un discurso un tanto desajustado, al asegurar: “Porque si este cordón mesoamericano llegase a ser tomado por el narcotráfico, llegase a ser gobernado por el narcotráfico, entonces no quedaría sino una alternativa, preparar expediciones militares y bombardeos, tratar de hacer algo que ya estaría totalmente justificado”.
“Yo pienso que él (Ortega) quisiera encontrar la justificación para un proyecto militarizante, totalitario (…) en vez de un modelo de seguridad democrática”, criticó el diputado liberal José Pallais, tras señalar que la estrategia de seguridad en la región debe estar basada en mucha cooperación y coordinación de las instituciones correspondientes.
Pallais consideró que en este caso Nicaragua cuenta con una legislación acertada para enfrentar la amenaza de la delincuencia organizada, sin embargo, el mismo gobierno de Ortega ha fallado en cuanto a su aplicación.
Enumeró, por ejemplo, que no ha sido ampliado el Consejo Nacional contra el Crimen Organizado, tampoco se ha dispuesto de la Unidad Administradora de Bienes Incautados que permitiría que las instituciones encargadas de la persecución del delito estén mejor preparadas. Y más bien Ortega, “ha consentido, tolerado y permitido que los recursos se pierdan y se desperdicien”, dijo Pallais.
El parlamentario expuso que en lugar del escenario planteado por Ortega, es preferible que ponga mayor atención en instituciones como el poder judicial donde ha habido mayores denuncias de corrupción.
“Creo que la institución que ha sido más penetrada hasta este momento (es) el aparato judicial; el policial ha sido sin duda penetrado, pero no a un nivel todavía que genere niveles de preocupación muy elevados”, afirmó Pallais.
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