Nueva York/EFE
En los últimos 12 meses unos setenta periodistas se han visto obligados al exilio y más de la mitad de ellos salieron de Cuba e Irán, según el último informe del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) divulgado ayer y que sitúa a ambas naciones como de las más represivas del mundo.
Cuba e Irán forzaron al exilio durante el último año a “al menos” dieciocho periodistas cada uno, sostiene la organización en su informe, donde se asegura que “el encarcelamiento o la amenaza de acabar en la cárcel” fue la principal causa que llevó a 67 profesionales de la información a abandonar sus países.
Ambas naciones lideraron este año la lista de los países de los que más periodistas salieron hacia el exilio, seguidos por Eritrea (6) y Etiopía (5), así como por Somalia, la República Democrática del Congo y Pakistán, con tres casos de exilio cada uno.
La lista incluye, asimismo, a Sri Lanka y Siria, con dos periodistas exiliados en los últimos 12 meses y, ya con uno, a Afganistán, Azerbaiyán, Gambia, Irak, Libia, México y Senegal.
Con esos 67 nuevos individuos —por debajo de los 85 casos denunciados en 2010—, el total de periodistas exiliados desde agosto de 2001 suma ya 649 individuos, de los que 592 siguen todavía alejados de sus países de origen, según alertó la organización de defensa de la libertad de prensa con sede en Nueva York.
NO QUIEREN CRÍTICOS
“Irán y Cuba expulsan a sus críticos”, es el título y conclusión del último trabajo del CPJ, que fue presentado ayer coincidiendo con la celebración del Día Mundial de los Refugiados y que muestra los datos recogidos por esa organización en todo el mundo desde el 1 de junio de 2010 hasta el pasado 31 de mayo.
En el caso de la isla caribeña, el CPJ señala que la liberación de los periodistas encarcelados desde la llamada Primavera Negra de 2003 “forzó” a esos individuos a abandonar el país y exiliarse en España, un país donde han encontrado “grandes desafíos profesionales y económicos”.
“Me siento inseguro, porque aquí no hay nada para nosotros. No tenemos ni siquiera nuestros diplomas profesionales. Vivimos en un limbo”, señala en el informe Víctor Rolando Arroyo, uno de los reporteros cubanos exiliados en España, país donde llegaron junto a otros prisioneros de conciencia entre julio y octubre de 2010.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A