El candidato a la presidencia por alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Arnoldo Alemán Lacayo, se sumó ayer a la campaña sucia que medios oficialistas han iniciado contra la alianza PLI después de la detención en Los Ángeles del diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacen), Alejandro Solórzano Morales.
A Solórzano Morales se le imputan cargos de lavado de dinero y asociación ilícita para cometer fraude con comunicaciones electrónicas.
“Ojalá no caigamos en la colombianización ni en la mexicanización que están viviendo de los flagelos del narcotráfico. Yo creo que en Nicaragua hay que poner el detente, cualquier acto de deshonestidad de una persona empaña cualquier campaña”, dijo Alemán al oficialista Canal 4.
En la campaña que han emprendido los medios oficialistas para denigrar a sus adversarios, aprovechando los cargos que se le imputan a Solórzano Morales, se han sumado varios miembros de la alianza PLC haciendo insinuaciones de que el dinero con que está siendo financiada la campaña de la alianza PLI proviene de ilícitos.
TELLER INTENTA EXPLICAR
Sin embargo Leonel Teller, vocero del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), afirmó que ellos no han acusado a nadie y que fueron tergiversados por los medios oficialistas.
“En primer lugar lo que dije como vocero del partido es que lamentamos la situación en que se encuentra el diputado Solórzano y nos solidarizamos con su familia por el momento que está pasando”, lo cual reforzaron con un comunicado firmado por el jefe de campaña.
Teller dijo que desde el punto de vista político no podían ignorar que “el actual diputado nicaragüense que busca la reeleción y que anda pidiendo el voto para Fabio Gadea y el resto de diputados, está bajo arresto por delitos financieros federales y el señor Gadea se ha jactado de los criterios que había usado para escoger a sus candidatos, esos criterios le fallaron”, explicó Teller.
El vocero del PLC agregó que como partido están pidiendo que “se investigue que si su pasada (la de Alejandro Solórzano) por Estados Unidos responde a ir a sacar dinero que pudiese ser traído al país para asuntos personales o para la campaña y de dónde proviene ese dinero”.
Solórzano Morales viajaba como parte de una comisión diplomática a Taiwán. Los delitos que se le imputan fueron cometidos hace unos 14 años.
En un comunicado de prensa el PLC señala que su campaña electoral está diseñada exclusivamente para promover su programa de gobierno (…). “En ningún momento el mensaje de nuestra campaña electoral está diseñado para denigrar, ofender o descalificar a otros candidatos u organizaciones políticas”, reza el comunicado.
El comunicado continúa diciendo que la publicidad y propaganda electoral de campaña y los mensajes de la misma expresados a través de nuestros candidatos, directivos y miembros de la jefatura de campaña garantizan en todo momento un íntegro respeto a las normas éticas, a la moral y la consideración debida a los candidatos de otros partidos y/o alianzas de partidos (…).
HAY QUE DENUNCIAR CAMPAÑAS SUCIAS
La exmagistrada del Consejo Supremo Electoral (CSE), Rosa Marina Zelaya, aconsejó que pese a la situación de las organizaciones estatales en el país, lo mejor es que los partidos políticos pueden hacer cuando se sientan agraviados por una campaña sucia es interponer sus denuncias a las autoridades correspondientes para que quede registro de la situación.
Zelaya señaló que las campañas sucias han sido reiterativas en cada una de las elecciones, pero son el Consejo Supremo Electoral (CSE) y la Fiscalía Electoral quienes deben tomar cartas en el asunto para evitar casos extremos que puedan llegar hasta la violencia.
En una entrevista que el fiscal electoral Armando Juárez dio a LA PRENSA hace unas semanas dijo que solo van a perseguir los delitos electorales a través de la denuncia.
La campaña sucia iniciada por los medios oficialistas, ligados al Gobierno, viola el segundo párrafo del Artículo 107 de la Ley Electoral que prohíbe “denigrar, ofender o descalificar a sus adversarios”. LA PRENSA llamó nuevamente al fiscal electoral Armando Juárez, pero no respondió su celular, pese a varios intentos.
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