Después de reconocer que celebrar una fiesta y emborracharse en las oficinas de Rejudin (Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional) fue una “falta grave”, Jairo Contreras y Byron Rivas dijeron que nadie puede cuestionar su “moral” y la lucha que han mantenido en las calles, en defensa de la Constitución y las leyes.
Luego anunciaron que hoy jueves mismo retomarían sus protestas.
Contreras y Rivas, dos de los pocos nicaragüenses que han rechazado públicamente las violaciones a la Constitución y las leyes que cometen el presidente Daniel Ortega y otros funcionarios de los poderes del Estado, acusaron ayer a su excompañero de lucha Álvaro Lenín Silva Loáisiga, de haber divulgado en las redes sociales las fotografías en que aparecen alcoholizados.
Contreras relató que durante la Semana Santa, después de haber visto un partido de futbol en compañía de Silva, Rivas y otra persona, llegaron a las oficinas donde se embriagaron.
“Esa fue la falta. Venimos aquí, tomamos y nos excedimos. Fuera un error lamentable o fuera condenable si nos quedáramos ahí sumidos en esa falta. Pero algo que hemos aprendido es que debemos reconocer el error, pedir disculpas y aprender del error”, enfatizó Contreras.
Según Contreras, fue Silva Loáisiga quien tomó las fotos durante la fiesta, después de convencerse de que no lograría “manipular” al grupo para que ofreciera su respaldo a la candidatura del expresidente Arnoldo Alemán y la alianza que encabeza el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Silva “cobardemente las subió al Facebook”, para “vengarse”, afirmó Contreras.
Según los dirigentes de Rejudin, las fotos circularon en las redes sociales y los medios oficialistas las retomaron y “manipularon” con la intención de “callar” sus protestas.
Dijeron que eso los anima y estimula para continuar sus protestas contra Alemán, “por sus actos de corrupción”, y “contra todos los que atropellan la institucionalidad del país”.
Contreras aseguró que una muestra del reconocimiento de su error fue haber aceptado y respetado la sanción que se les impuso, aunque evitó divulgar en qué consiste la sanción.
Los dirigentes juveniles aceptaron que “es común en Rejudin ser alegre y divertirse”, pero no “ver acciones” como las que se ven en las fotos.
“Si vemos bien las fotos, se ve lo que estamos bebiendo, se ve lo que estamos haciendo, con recursos propios. Parto de ahí, no estamos pasando con agua Perrier de Francia, que es la que bebe la Primera Dama. No estamos con whisky, no estamos con champán, abusando del erario público. No aparezco violando a mi hijastra”, refutó Contreras.
Retó a quienes han usado la situación para poner en duda su solvencia moral para criticar y protestar por los atropellos a la institucionalidad del país, a que “ vean ahí en la calle las acciones que se hacen y la lucha impetuosa que se está haciendo”.
“Les decimos que la moral la tenemos y la mantenemos desde el reconocimiento público que hacemos de ese acto en que caímos”, señaló Contreras. Después anunció que hoy realizarían otra protesta frente a la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
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