El vicepresidente del país, Jaime Morales Carazo, aclaró ayer que el término “genética”, utilizado por él cuando comentó por qué persiste el caudillismo en la política nacional, no debe ser tomado de manera literal, porque fue una forma jocosa de reflejar “la lamentable frecuencia en que nuestro país ha caído, por diferentes causas, en lamentables caudillismos”.
El vicepresidente Morales dio esta explicación tras leer una columna de Opinión del jefe de redacción de LA PRENSA, Eduardo Enríquez, en que este manifestó que esa frase sugería que “los nicaragüenses somos inferiores a la mayoría de los humanos, ya que no hemos alcanzado el estado evolutivo de estos”, y por ende no se lucha contra ese estado, que en vez de ayudar al país a desarrollarse, lo convierte en rehén de quienes impulsan esa práctica.
La columna planteaba la necesidad de mejorar la educación en Nicaragua, debido a que la falta de un mejor sistema provoca que existan problemas graves en la sociedad, como la basura y la delincuencia.
Morales Carazo afirmó que él es uno de los principales interesados en que el sistema educativo de Nicaragua mejore, y por eso ha participado desde hace tiempo y de forma activa en diversas áreas relacionadas con la educación superior.
Mencionó que fue uno de los fundadores de la Universidad Centroamericana (UCA), del Instituto Tecnológico Nacional (Inteca) y del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae).
Otro aspecto que destacó el vicepresidente es su respaldo a la cultura nacional, que afirma ha sido reconocido.
“Darle una poca afortunada interpretación a que los nicaragüenses seamos inferiores, a causa de las frecuencias de los caudillos de nuestra política, así como desconocer que la educación es uno de los factores claves para superar los niveles de vida económica, cultural y política de Nicaragua, pareciera ser una ligera interpretación”, aseguró Morales Carazo.
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