Las redes LMDS (Local Multipoint Distribution Service) son una tecnología de telecomunicación en configuración punto a multipunto que utilizan ondas radioeléctricas a súper altas frecuencias, cuyo origen se sitúa en 1986.
Los sistemas LMDS trabajan en la banda de 28 a 31 GHz, ofreciendo servicios multimedia y de difusión a los usuarios finales en un rango de dos a siete kilómetros. Hoy día existen redes LMDS que operan a frecuencias más bajas, pero el ancho de banda disponible se reduce apreciablemente.
En la actualidad las redes funcionan de forma rutinaria a velocidades del orden de los 100 Mbps (Ethernet rápida) e incluso de 1,000 Mbps (Ethernet Gigabit), lo que significa que cualquier solución de bucle local que funcione más lentamente que cualquiera de estas dos supondría una barrera restrictiva para el funcionamiento del sistema en su conjunto. LMDS es una buena alternativa para las opciones de cable. Ofrecida originalmente como Cellular Vision, su inventor, Bernard Bossard, la presentó como el modo de disponer de televisión móvil como alternativa al cable.
Dada la anchura de banda disponible, LMDS puede ser el soporte de una gran variedad de servicios simultáneos.
Las empresas operadores de sistemas LMDS tienen la opción de ofrecer servicios tales como: Acceso a Internet de alta velocidad, televisión digital multicanal Videoconferencia, telefonía (local, nacional e internacional), servicios de voz IP, servicios de transmisión de datos: redes privadas virtuales y líneas dedicadas. Apuntando al mercado corporativo, LMDS posee la confiabilidad y velocidad que requiere el comercio electrónico: Banca por Internet y enseñanza a distancia.
Los sistemas LMDS, que funcionan en la gama de frecuencias de los 28 GHz, ofrecen una velocidad de datos de 155 Mbps, equivalente a la OC-3c de SONET. Al ser una solución inalámbrica, solo requiere una infraestructura mínima y puede desplegarse rápidamente y a un costo efectivo, como alternativa a la infraestructura de cable suministrada por los proveedores de servicio.
Después de todo, el costo más elevado cuando se crea una red, no es el de la instalación para la distribución, sino el del trabajo que se requiere para las obras civiles.
LMDS cuenta con una estrategia de despliegue similar a la del sistema móvil, con células de unos 4.8 kilómetros de diámetro. Sin embargo, a diferencia del servicio móvil, los usuarios están fijos. LMDS, por lo tanto, no necesita células para la itinerancia.
Las antenas o los transceptores se colocan habitualmente en sitios altos, ya que, para funcionar adecuadamente, necesitan un campo de visión despejado. De hecho, esta es una de las desventajas de LMDS (y de otras muchas tecnologías inalámbricas). Además de padecer obstrucciones físicas inesperadas, el servicio puede sufrir caídas por la lluvia, debido a la absorción y dispersión de las señales de microondas en la atmósfera.
No obstante esto se supera con la incorporación de transmisores de mayor potencia y receptores de más alta sensibilidad.
(*) Consultor [email protected]
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