Mientras la mayoría de nicaragüenses se muestra de acuerdo con que no se prohíba la observación electoral, según los resultados de la más reciente encuesta de la firma CID-Gallup, la expresidenta del Consejo Supremo Electoral (CSE), Rosa Marina Zelaya, refuerza ese resultado.
Según Zelaya, la observación no es una “intervención” o “injerencia” en el proceso electoral como lo afirman Roberto Rivas, presidente de facto del Consejo Supremo Electoral (CSE) y el presidente de la República, Daniel Ortega.
“Por el contrario la observación tanto nacional como internacional es coadyuvante de la credibilidad del proceso electoral, más aún cuando en Nicaragua tenemos un problema serio con las personas que están en el CSE, porque no han sido electas por la Asamblea Nacional. Por eso este proceso electoral particularmente requiere muchísimo de la observación electoral para, precisamente, coadyuvar a la credibilidad del CSE”, dijo Zelaya.
Mientras tanto, la CID-Gallup reveló que el 74 por ciento de los nicaragüenses no está de acuerdo con que se prohíba la presencia de observadores en las elecciones del 6 de noviembre.
El porcentaje de los que no están de acuerdo con que se prohíba la participación de los observadores subió dos puntos con respecto a la encuesta que esta empresa realizó en enero de este año.
Por otra parte, el porcentaje de los que están de acuerdo con que se impida la participación de observadores se mantiene en 21 por ciento y el 5 por ciento evitó responder.
Según Olda María Acuña, presidenta de CID-Gallup para América Latina, simpatizantes de todos los partidos, incluido el Frente Sandinista, coinciden en que si el proceso electoral será transparente no hay motivo para prohibir la presencia de observadores.
Además, considera que la participación de estos (observadores) es requisito indispensable para legitimar la validez del proceso.
Mauricio Zúñiga, director ejecutivo de Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), señaló que
- Benjamín Lugo, directivo del Movimiento por Nicaragua (MpN), confirmó que se reuniría hoy con una la delegación del Centro Carter, para abordar el tema de la cedulación y la observación.
“Se ha demandado al CSE en múltiples veces que abra las oficinas de cedulación en todos los municipios y vemos que ahora lo hace de manera eficiente en las escuelas, a un grupo claramente identificado con el Gobierno”, expresó Lugo.
También insisten en la necesidad de observar el proceso electoral, no como acompañamiento, sino como observación que es lo que establece la Ley Electoral. El MpN ha recogido más de 30 mil firmas de nicaragüenses que demandan la observación antes, durante y después de las elecciones.
Ayer circuló una versión que no se pudo confirmar sobre la suspensión de la visita al país de la delegación exploratoria que enviaría el Centro Carter como avanzada para la observación.
Tania Sirias
[/doap_box]
dado que Rivas no tiene argumentos legales para detener la observación electoral, acude a la descalificación de organismos de observación.
Tanto el presidente Ortega como Rivas en diferentes ocasiones han llamado “intervencionistas” a los organismos de observación electoral internacional y a los nacionales los han acusado de practicar política partidaria.
OBSERVACIÓN ES IMPRESCINDIBLE
La expresidenta del CSE, magistrada Rosa Marina Zelaya, admitió que hay países que no necesitan la observación electoral porque tienen una democracia madura, sin mayores problemas. “Pero en el caso particular de Nicaragua se volvió imprescindible, más aún para este proceso con tantas dificultades, obstáculos y situaciones que se están dando y con los antecedentes de las elecciones municipales del 2008 y en alguna medida las de la Costa Caribe en el 2010”.
Zelaya no concibe la idea de que a los observadores se les llame “injerencistas” o “intervencionistas”. “Al contrario, un CSE que quiere hacer bien su trabajo debería exigir que haya observación electoral internacional y nacional”, recalcó Zelaya.
RIVAS, AL MARGEN DE LA LEY
En su caso, Zúñiga señala que el magistrado de facto Rivas mantiene un discurso divorciado del Estado de Derecho y un olvido o desconocimiento de la Ley que rige al poder electoral.
“La Ley escrita no puede estar bajo el criterio de si me da la gana cumplirla, me gusta o no me gusta, la Ley es pareja. Cuando hay un Estado de Derecho los funcionarios públicos son los primeros en respetarla y hacerla cumplir, pero si empiezan a decir que si quieren la cumplen, estamos en una sociedad donde rige el capricho”, manifestó Zúñiga al referirse a las declaraciones que Rivas brindó al oficialista Canal 8 de televisión el pasado martes, donde dijo: “Se va a regular la presencia del acompañamiento, si es que el Consejo considera a bien el acompañamiento electoral”.
Zúñiga afirma que las declaraciones de Rivas dejan una sombra de duda sobre lo que se pretende organizar en noviembre.
“Es inexplicable, no tiene ninguna lógica que aquí se esté obstruyendo o descalificando algo que se ha establecido y se ha realizado históricamente como algo positivo y beneficioso a la sociedad y a la transparencia, a menos que no se quiera ningún ojo interno o externo para hacer algo fuera de la Ley”, sostuvo Zúñiga.
MAGISTRADO DE FACTO ALIMENTA DUDAS
El experto en temas electorales agregó que dichas actitudes y discursos solamente alimentan dudas, sospechas, desconfianza, de que algo raro se está tramando, “porque aquel que quiere un proceso electoral limpio, invita como históricamente se ha invitado a todos los observadores internacionales a que verifiquen que los resultados son legales y que se ha respetado la voluntad popular”.
Según Zúñiga, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) que hoy llama a los observadores internacionales “injerencistas” e “intervencionistas”, en el 2006 pidió observación.
Además el experto electoral afirma que el Estado de Nicaragua es firmante de la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA), la cual en su capítulo quinto trata sobre la democracia y las misiones de observación electoral.
RIVAS ALINEADO A ORTEGA
La actitud de Rivas de alinearse al discurso del presidente Ortega es para el diputado José Pallais una clara evidencia de la subordinación que existe del poder electoral “espurio” al poder ejecutivo.
“Descaradamente ellos ponen en manos de Daniel Ortega y se someten a lo que decía Daniel Ortega, a pesar de que les corresponde a ellos regular todo lo concerniente a la observación electoral de acuerdo a lo que la Ley Electoral establece. Lógicamente en la relación armónica que debe existir entre los Poderes del Estado, le corresponde al presidente de la República a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, trasladar las invitaciones que haga el poder electoral”, aseveró Pallais.
Agregó que “no le toca sustituir ni le corresponde al poder electoral someterse a la voluntad de Daniel Ortega, quien demuestra a través de la actuación de Roberto Rivas que tiene temor a unas elecciones limpias y transparentes que es lo que garantiza una observación electoral”.
Pallais reconoció que de alguna manera tienen las manos atadas, ya que los múltiples intentos que hacen por garantizar la observación les son bloqueados, como es el caso de la iniciativa para reglamentar la observación electoral, la que no fue permitida por los sandinistas de la junta directiva, para que se incluyera en la agenda parlamentaria.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,3 A