Elio Artola negó ayer que haya declinado o negociado su posición como tercer candidato de Managua por el Partido Conservador (PC), la que le fue ofrecida a Azalea Avilés en el último momento y al final quedó en manos de Eduardo Fonseca Fábregas, gerente de la Cámara d e Comercio.
Artola dijo que espera que la comisión política, que negoció la alianza con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), logre revertir la situación anómala que surgió tras la exclusión de conservadores candidatos a diputados, ya aprobados por su Consejo Nacional.
Recordó que la alianza se efectuó de manera institucional y, por tanto, debe haber un respeto a la institucionalidad de los acuerdos.
DINERO DE POR MEDIO
Ante el argumento de los líderes conservadores Alejandro Bolaños Davis, Alfredo César y Magda Briones, de que la modificación de la lista de candidatos se basa en el artículo 95, Artola dijo que ese artículo no puede modificar un mandato del Consejo Nacional, que es la máxima autoridad del PC mientras está en receso la Convención.
Relató que entre los argumentos que le dio Alfredo César el pasado lunes, para excluirlo de la lista, destaca que el PLC presionaba por una cuota de 50 mil dólares por candidato; y como el Partido Conservador no había cumplido, cedieron el lugar a Eduardo Fonseca, quien tiene el respaldo de un sector del empresariado y este habría ofrecido 250 mil dólares.
Sin embargo, lo que habría dicho César se contradice con lo expuesto por Bolaños Davis, quien alegó que Arnoldo Alemán, candidato del PLC, había “pedido la cabeza de Avilés” porque el domingo anterior tuvo un altercado verbal con ella. “Fueron órdenes del doctor Alemán que ya no fuera”, dijo Bolaños.
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Alemán, al ser consultado ayer sobre la exclusión de Avilés, dio una respuesta parca. Expresó que ella era del Partido Conservador y él respetaba la decisión de la Comisión Política de ese partido.
“Ella es una excelente y brillante mujer”, se limitó a decir Alemán.
Sobre la posibilidad de que Avilés sea reintegrada a la lista de candidatos a diputados, Alemán solo dijo que respetarán la decisión de sus aliados.
Sobre lo dicho por Bolaños Davis, de que la decisión de purgar a Avilés fue de Alemán, este respondió que hay una Comisión Política que analizará esa situación.
“Lo único que nosotros dijimos es que estaba a punto de cerrar la inscripción (de diputaciones) y no había ningún nombre. Se dio un compás de espera y no llegaron, se procedió a llamar a otra persona. Nosotros solo tenemos responsabilidad con nuestros afiliados”, declaró Alemán.
La diputada del PLC, Jamileth Bonilla, comentó que el caso de Avilés es institucional, porque el PLC y el PC hicieron un acuerdo de alianza y en ese compromiso el PLC tiene que respetar los nombres que el PC haya escogido para candidatos a diputados.
HASTA LO LLAMARON PARA FIRMAR
El también representante del movimiento Médicos Pro Salario, Elio Artola, manifestó que el pasado lunes, cuando casi se vencía el término para la inscripción de candidatos, una hora antes los negociadores le comunicaron la decisión de variar la lista de candidatos, a pesar de que temprano lo llamaron para que firmara la ficha original, ya que le habían entregado una copia, según le dijeron.
Otra de las versiones era que Artola había renunciado por escrito a su candidatura, debido a que prefería esperar la elección de magistrados en el Poder Electoral, lo que él niega. Advirtió que si aparece un documento de esa naturaleza, es falsificado.
Artola dijo que también es ilógico que haya declinado a una candidatura, cuando no existe seguridad de que vayan a elegir a magistrados electorales en los próximos meses; y en todo caso podían inscribirlo y después de ser electo diputado su suplente asumiría el escaño.
Citó como ejemplo el caso de Alejandro Mejía Ferreti, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), quien también fue propuesto para magistrado, pero fue incluido en la lista de candidatos a diputados.
Artola insistió en que la Comisión Política del PC no tenía la potestad para hacer ninguna modificación de la lista de candidatos, ni que los aliados les impusieran cambios, ya que todo estaba aprobado por las máximas autoridades de esa organización política.
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