Por Octavio Enríquez
A espaldas de Luis Sánchez Sancho, vestido de guayabera y recién llegado a la redacción en esta tarde de sábado, previo al aniversario número 85 de LA PRENSA, se lee un pedimento a la brevedad de los textos. “Lo bueno, si es breve, es doblemente bueno”.
Al lado, se ve una foto del elegante director del periódico decano del diarismo nacional, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, asesinado por la dinastía de Somoza en 1978.
Son las dos referencias que Sánchez Sancho toma en cuenta cuando está frente a la computadora escribiendo la posición del periódico frente a los acontecimientos que sacuden la historia de este maltrecho país.
Para él, que compara el cuerpo humano con un diario, el editorial es el “cerebro del periódico”. “A través del Editorial uno mide el estado de ánimo de la gente, el pulso de la situación económica, política y social del país. Establece pautas a seguir. Además, conjuntamente, con los artículos de opinión, se ejerce la labor educativa de un periódico”, explica.
Luis Sánchez Sancho escribe editoriales para LA PRENSA desde 1997, un tarea compleja que conlleva mucho trabajo. “Hacer un editorial es difícil y no. Es un esfuerzo extraordinario, porque no se trata de expresar una opinión, sino sustentarla. Expresar la opinión del periódico conlleva una investigación del editorialista. El trabajo que un investigador, un sociólogo, se lleva meses de labor, acumulación de datos para presentar una tesis, un punto de vista, el editorialista lo tiene que presentar en un día”, expresó sobre su trabajo.
El editorial entonces, igual que el diario en general, debe permanecer de día y noche en la mente de este profesional. “Desde ese punto de vista requiere un gran esfuerzo, una gran dedicación. No hay tiempo libre para el editorialista”, añade antes de explicar el proceso para elaborar su trabajo.
El Editorial es alimentado por la reunión de todos los jueves del Consejo Editorial, donde Sánchez Sancho pone en discusión los temas más importantes de la semana en el acontecer nacional, de allí sale una lluvia de ideas que el periodista analizará para escoger y luego elaborar un borrador del documento.
Ese borrador será sometido después a correcciones y revisiones hasta que termine convertido en el texto que los lectores degustarán en las mañanas y que resume en un poco más de 700 palabras la posición oficial de LA PRENSA. En eso de corregir los textos, se declara devoto del pensamiento de la intelectual norteamericana Susan Sontag, que describió alguna vez el arte de escribir cómo “redactar, revisar, corregir y volver a redactar”
LA DEFINICIÓN DE LOS TEMAS
Otro asunto es la temática de los editoriales. Algunas veces es coyuntural, otras educativa o referidas a un tema internacional, pero en estos tiempos de sombra en el país se ha centrado sobre todo en la parte política.
“En la sociedad nicaragüense, la temática política ocupa como el 80 por ciento de los editoriales. Si uno compara las páginas editoriales de LA PRENSA con cuatro años antes puede haber una diferencia. Se abordaban temas de corte social, cultural. Uno tiene que ir sobre la base de las circunstancias. El problema político, para el consejo editorial, es el problema de los problemas. El problema económico en Nicaragua no se resuelve si antes no se resuelve el político”, añade.
Sánchez Sancho a veces cita en los editoriales a Chamorro Cardenal y su pensamiento político en temas como la reelección presidencial, la corrupción en los poderes del Estado, tan vivos en estos años de gobierno sandinista, iniciados en
2007 cuando el secretario general de esa organización, Daniel Ortega, ascendió nuevamente al poder después de 16 años de concluido su primer mandato.
“Por razones personales y profesionales soy un estudioso del pensamiento escrito del doctor Chamorro. Fuimos amigos personales. En las actuales circunstancias, Nicaragua está retornando permanentemente. El filósofo Alejandro Serrano Caldera, miembro de nuestro Consejo Editorial, acostumbra a comparar la historia de Nicaragua con la de Sísifo, condenado a estar llevando la piedra a la cima. Esa es la historia. Un proceso de forma cíclica. Hoy día estamos enfrentados en Nicaragua a una demanda de elecciones libres, transparencia, elecciones justas, observación electoral, estamos hablando que esos eran los temas que ocupaban al doctor Chamorro en los años sesenta y setenta, pero con nuevos actores, con distintas circunstancias”, sostiene Sánchez Sancho.
EL AMOR A LA LIBERTAD
Fue precisamente PJCH, según confesó la pluma del Editorial en otra entrevista, quien le mostró el amor a la libertad y la férrea posición de que no existen diferencias entre dictaduras del proletariado y burguesa.
Sánchez Sancho aprovecha la oportunidad para explicar que la opinión de los colaboradores de LA PRENSA no es la del periódico, la cual es expresada únicamente en El Editorial. “A veces hay coincidencias y a veces hay discrepancias, la gente cree que si se publica un artículo en las páginas de Opinión es que LA PRENSA comparte ese punto de vista y no es así”.
A las seis y media de la mañana, todos los días, la voz del editorialista, grave como experimentado locutor de radio, se puede escuchar en Radio Corporación (97.5FM).
En Estados Unidos, se puede escuchar en San Francisco, California, en Radio Libertad. En cambio, para quienes les baste un click desde su computadora, bastará con situarse en LAPRENSATV y encontrarse con la opinión sustentada de un enciclopedista que escribe sobre la realidad que nos ha tocado vivir a todos los nicaragüenses.

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