LA PRENSA/ BISMARCK PICADO

Gloria Gabuardi en defensa del arte

En defensa del amor y la libertad son las banderas líricas de la poeta Gloria Gabuardi, que se revela como una poeta que aborda las causas solidarias y pintora que también recrea los espacios de la imaginación

Por Arnulfo Agüero

En defensa del amor y la libertad son las banderas líricas de la poeta Gloria Gabuardi, quien engalana su obra literaria, su arte; así como las siete ediciones del Festival Internacional de Poesía, que junto a su esposo, el poeta Francisco de Asís Fernández, equipo y respaldo de amigos, posicionan a Nicaragua durante una semana como la “Capital de la Poesía en el Mundo”.

La poeta actualmente es la Secretaria Ejecutiva del VII Festival y revela parte de su vida, sus vivencias en el exilio, sus libros, sus ideas de la poesía y su compromiso social con Nicaragua, a los que les ha dedicado sus obras y su vida, al grito de ¡viva la poesía!

Su obra literaria es la suma en defensa del amor y la poesía. ¿Cómo fue el inicio de este camino y quiénes le animaron a seguirlo?

Bueno, vos sabés que estoy casada con un poeta, y desde mi juventud me encantó leer muchísimo porque soy una persona enamorada de la poesía y me hacía mis poemas sin que tuviera quien me dijera esto está bien o mal. Cuando conocí a Francisco de Asís y a su padre Enrique Fernández Morales, Ernesto Mejía Sánchez, Carlos Martínez Rivas y escuchar sus poesías fue impactante para mí, porque me fueron indicando cómo se escribía, cómo se hacía la escritura, el poemario. Ellos fueron una gran enseñanza en mi vida y juventud. Así nació mi primer libro En defensa del amor, texto que narra parte de mi vida y sentimiento.

¿Ya que mencionó su primer poemario, cómo fue esa experiencia?

Fue un hecho maravilloso en mi vida. Desde muy niña viví los sentimientos de la poesía a la par de estos poetas. A la par de esto estaba mi padre, un idealista, un comunista, Humberto Gabuardi, y éste me formó y enseñó lo que significaban las ideas de libertad, democracia, patria, en una sociedad justa.

Él en innumerables ocasiones fue capturado, dado por “desaparecido”, esto me impactó y creó una gran huella en mi corazón. Por eso la revolución para mí fue involucrarme y participar activamente, huellas que se plasman en mi libro En Defensa del amor. Recuerdo que me presenté al premio porque muchos amigos, mi suegro, me decían “preséntalo”, y ve… (sonríe) salió premiado. Me sentí alegrísima y con una gran responsabilidad.

Éste es un poemario del amor en su total plenitud. Del amor a la pareja, a los hijos, a la revolución, al pueblo.

Como el caso de muchos poetas latinoamericanos, has tenido una etapa de tu vida en el exilio. ¿Cómo lo enfrentó?

A pesar de crítico, fue una época maravillosa, de entrega, de sacrificios. Compartí con muchos personajes y dirigentes como la comandante Doris Tijerino, y viví las luchas y manifestaciones de solidaridad en las calles, llevando el mensaje de libertad del pueblo nicaragüense. Ahí nos comunicábamos con todos los poetas del exilio chileno, argentino. Pero también compartimos con el poeta nicaragüense que vivía en México, Ernesto Mejía Sánchez. Pasamos crisis, pobrezas, pero también vivimos la alegría con el triunfo.

Su libro Velas y mástiles, editado dos veces, también habla del amor y la solidaridad. ¿Ha trabajado otro imaginario, cómo lo aprecia?

La libertad y el amor son tan importantes que me siento orgullosa y me maravilla hablar de estos grandes temas de la humanidad, que se encuentran plasmados en mi poesía. También hablo de lo cotidiano, lo sencillo, en fin de mi maravilloso país y de su poesía. Soy mujer, poeta, de lo cual me siento orgullosa.

Generalmente se te conoce como poeta, pero también has venido cultivando el arte de los pinceles. ¿Qué lugar ocupa la poesía?

Siento un placer inmenso pintar. Me olvido de los problemas. O sea: soy como yo, Gloria Gabuardi, y la pintura, dedicada a plasmar todo lo que llevo dentro de mí; me apasionan los temas de paisajes, ángeles, cristos. Fíjate que siento que en las yemas de los dedos la pintura se hace también poesía.

Se le valora como una tenaz forjadora del Festival Internacional de Poesía, de Granada, evento considerado uno de los más grandes del mundo. ¿Cómo ha sido esta gesta cultural?

Bueno, al comienzo pensaba que no me iba a involucrar tanto. Pensaba que iba solo a ayudarle a Francisco, pero poco a poco me fui involucrando. También el hecho de crear un espacio tan maravilloso que es el festival, las invitaciones que recibíamos de otros festivales, todo esto me llevó, y nos llevó, a nuestro equipo a verlo con alegría como una gran fiesta nacional.

Creo que poco a poco debe irse involucrando toda Nicaragua sin distingos, es un espacio para la cultura, el distensionamiento de tantos problemas que existen en este pequeño país, tierra de Darío y de grandes generaciones de poetas. Es un espacio para la libertad y la alegría, para el amor, la música, la danza, la pintura, la artesanía, la literatura, para que los que vienen de todas partes del mundo sepan quiénes somos, cómo somos los nicaragüenses.

Así vemos que hay muchos que regresen, o que han venido todos los años, enamorados de Nicaragua y su poesía, como la poeta mexicana Lina Zerón. Hay unos poetas que se han casado con nicaragüenses; hay otros que han publicado libros o han apadrinado niños apoyándolos en sus estudios. Es decir que en todos los aspectos los poetas que vienen de afuera se enamoran de nuestro país, su gente y su cultura.

1298067614_19-LIT Gloria Gabuardi01

Nosotros hemos dado a conocer a Nicaragua en estos siete festivales, en donde han participado poetas del mundo, han venido desde países lejanos como la China, el Japón, Indonesia, África, la India; y países de América Latina, el Caribe y, por supuesto, de nuestros países vecinos de Centroamérica. Y eso que Nicaragua es un país chiquitito, pero grande con su poesía en fiesta de alegría.

Quiero decir que la Fundación Centro Empresarial Pellas nos informó en una hermosa carta que habían realizado una encuesta sobre turismo internacional que llega a Costa Rica y Nicaragua, en él su gerente de proyectos Ian Coronel Kinloch nos dice que el Festival Internacional de Poesía de Granada ha posicionado a Nicaragua como uno de los grandes acontecimientos mundiales de la poesía al aparecer en más de 800 mil sitios de la Internet.

¿Qué novedades trajo esta séptima edición del festival?

Bueno, es la primera vez que se le rinde un homenaje a una poeta mujer en vida. Claribel es una poeta que se le ha reconocido internacionalmente; en el marco del programa del festival este pasado miércoles se le develizó una escultura realizada por el escultor austriaco Johannes Kranz, y el miércoles se habló de su vida y obra en una mesa redonda, donde participaron intelectuales. Y la editorial Visor anunció la publicación de su nuevo libro Otredad.

Cómo será de importante este Festival que el embajador de Centroamérica y Panamá de la Unión Europea, Mendel Goldstein, nos está dando su respaldo al darse cuenta que hacemos este evento con pocos recursos; asimismo nos han dado su apoyo organismos internacionales y el gobierno mismo que se sumó a este magno evento de la alegría, de encuentros, y donde Nicaragua en esta semana es laureada como “Capital de la Poesía del Mundo”. ¡Que, viva la poesía, que viva la libertad! ¡Que viva!

La Prensa Literaria

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí