LA PRENSA/ AGENCIA

Ven, dulce amado mío

Ven, dulce Amado mío, no tardes en venir, y nazca ya el Mesías para con él vivir

(Canto antes del nacimiento de Jesús)

CORO

Ven, dulce Amado mío,

no tardes en venir,

y nazca ya el Mesías

para con él vivir

Entrega ya, Señora,

a quien cantó David;

el rey de cielo y tierra,

de duración sin fin

Acaba, Aurora bella,

de dar el sol feliz,

comienzo de la gracia

y del pecado fin

Ya llega la hora santa

que del cielo turquí

cantando gloria bajen

querubes mil a mil

Ya viene para el hombre

quien le ha de redimir,

vayamos a su encuentro,

vayámosle a servir

María su hijo guarda,

más pura que le jazmín,

cual perla en una concha

de nácar y carmín

Entrégalo benigna,

pues oyes repetir

que si el Amado tarda

al que ama es morir

Ya muéstrale, Señora,

para poder decir

amores tiernos, dulces,

a nuestro Benjamín

 

(Recogido por Fray Secundino Bonilla, en la ciudad de León)

EN UN PORTAL HUMILDE

En un portal humilde hay un muchachito

Y Él es tan bonito cual jamás se vio

Hay en sus mirados destellos de cielo

Y dulce consuelo manantial de amor.

Cantemos bailando al son del rabel

Pues una sonrisa se espera de Él

Y siendo sus labios de rosa y clavel

Es gloria su risa en labios de miel

Le gustan los cantos de las almas puras

Cuando la dulzura es el corazón

Sean cual las aves cantando dulzuras

Trinan y murmuran cánticos de amor

Cantemos bailando al son del rabel

Pues una sonrisa se espera de Él

Y siendo sus labios de rosa y clavel

Es gloria su risa en labios de miel

(Recopilado por el musicólogo nicaragüense, Salvador Cardenal Argüello)

La Prensa Literaria

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