Por Khulood Al Mualla
El elixir de la vida
Abro una puerta en el libro de Dios.
Levanto una casa para el amor
Planto rosas para recuperar la lluvia
Y bebo el elixir de la vida
Recorro la Tierra y el Cielo
Busco el centro de mi universo
y el fin de mi órbita
el verdor de las hojas me promete nubes
Me entretengo,
penetrando en el espacio íntimo
lo acerco a mi labio
bebo de él hasta la saciedad
sin saciarme
y sin desconfiar
de mi invisible felicidad.
Porque lo sé
Cuando se iba,
me regalo un ramo y unas intenciones.
Era mediodía,
y su partida no me hizo llorar
porque mi corazón seguirá poblado con su amor.
Cumpleaños
La noche de mi cumpleaños
me puse mi mejor camisón
me maquillé
leí mi diario
recuperé mi esperanza
encendí una vela
y esperé
mucho
como el año pasado.
Cuando decido el final
Los años corren fieros a mi alrededor
me asedian
arañan mi espejo
anuncian el apagamiento de mi cuerpo
sus largos dedos alcanzan mi corazón
prueban dejarlos como una ciudad expugnable.
Los años me contemplan
tiernamente acarician en mí sus secuelas
insisten en marchitarme
pero nos sorprende que un retoño florezca en mí con lozanía
de mi color cae una lluvia de primavera
de mi alma nace la brisa del paraíso.
Por eso,
nunca me dejaré vencer por el paso de los años
soy yo la que decide el final
y cuando tenga que poner fin a mi vida
saldré de este mundo con dos alas diáfanas
despidiendo polvo de estrella
otra primavera
en otro lugar. Traducción Amr Mohamed Said
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