Expertos consideran que la piel de los bebés es hasta un 30 por ciento más fina que la de los adultos. Además, contiene menos melanina, que es la defensa natural de la piel contra los rayos UV
1. Tipos de rayos.
Las 10:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde es cuando más fuerza tiene el sol, motivo por el que se debe proteger más a los niños que durante el resto del día.Los rayos UV del sol se componen de los UVB que son los responsables de las quemaduras solares a corto plazo; y los UVA que son los que pueden provocar daños a largo plazo, por ejemplo el envejecimiento prematuro de la piel. Sabiendo esto, es importante que a la hora de elegir un protector solar para tu pequeño, busques uno que proteja contra ambos rayos.
2. Aplicación.
Cuando le apliques el protector solar asegúrate que cubres todo su cuerpo con una cantidad generosa, en especial aquellas partes que quedan sin cubrir por la ropa. Es básico volver a echar la crema transcurridas unas horas.
3. Todos los días.
Debes saber que la arena (del parque, de la playa ), el agua (piscina, mar ) y la nieve reflejan los rayos del sol incrementando sus efectos sobre la piel del bebé. Protégeles bien cuando estén jugando, a diario, durante todo el año, no sólo en verano.
4. Ayuda Extra
Y, por último, pero no menos importante, además de los protectores solares, no te olvides de las gorras, pañuelos, turbantes, gafas de sol, camisetas, sombrillas, toallas y demás objetos que sirven para evitar que el sol actúe directamente sobre nuestros niños.
5. Futuro.
Los dermatólogos recomiendan tener bien cuidada e hidratada la piel de los bebés durante todo el año. www.unomasenlafamilia.com
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