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Hombres, tomen nota: ¡el deseo nos alimenta!

Cada vez más encuentro en consulta hombres quejándose de no aguantar el ritmo y los requerimientos sexuales de sus parejas y/o mujeres sufriendo profundamente por lo que consideran una falta de amor o una prueba fehaciente de infidelidad por parte de sus parejas.

Por Ana Salgado

Cada vez más encuentro en consulta hombres quejándose de no aguantar el ritmo y los requerimientos sexuales de sus parejas y/o mujeres sufriendo profundamente por lo que consideran una falta de amor o una prueba fehaciente de infidelidad por parte de sus parejas.

Las mujeres toman muy en serio el hecho de que sus parejas las encuentren atractivas y sexy. Generalmente miden esto en términos del deseo sexual que perciben que sus parejas sienten por ellas. Ésa es una de las razones por las que las mujeres se toman muy personal cuando su pareja no tiene ganas de tener sexo con ellas.

Cuando digo que se lo toman personal, es que no pueden creer que realmente su pareja sea un ser humano normal que a veces no tiene ganas de sexo, que a veces se cansa y prefiere dormir o que un hombre puede tener menos deseo sexual que ellas. En vez, ellas tienden a creer que sus parejas no quieren tener sexo con ellas porque están ellas están gordas, son feas o, el clásico, ellos están siendo infieles con otra mujer que les gusta más.

Existe una falta de “comunicación de género” en este sentido, porque los hombres en general creen que ellas se quejan por lo que ellos no hacen y en este caso es más una cuestión de lo que no expresan. Y vuelvo al inicio, las mujeres necesitan sentirse deseadas.

La mayoría de los hombres desean a sus parejas y las consideran atractivas y sexy, pero cometen el error de no decirlo lo suficiente, o porque no están acostumbrados a expresarse, porque no les enseñaron comunicar sentimientos o porque no están pendientes de todas las veces al día que piensan: “¡qué buena que estás!” o “¡las piernas se te ven súper sexy en esa falda!” y por tanto no lo dicen y su mujer no se da cuenta que sus tres horas arreglándose valieron la pena.

Si lográs expresarle en el balance correcto de amor, afecto y deseo sexual durante el día, tu pareja probablemente no tomará tan personal el hecho de que vos esa noche no tengás ganas de sexo, porque estará segura de que vos la amás y deseás, pero que sencillamente en ese momento no estás de humor.

*La autora es terapeuta sexual y de parejasSigan enviando sus correos a [email protected], la terapeuta continuará leyendo y contestando cada uno de ellos. También pueden dejar sus comentarios en el blog www.tusexosentido


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