La vergüenza de un hijo
Un estudiante árabe le envía un email a su padre: —“Querido papá: Berlín es bárbaro, la gente es amable y me trata muy bien, pero papá, me da vergüenza que yo llego a la universidad en mi Ferrari de oro de 18 kilates y los profesores y mis compañeros viajan en tren”. El padre muy preocupado por la vergüenza de su hijo le responde: —“Amado hijo primogénito: Acabo de transferir 20 millones de euros a tu cuenta. Por favor, no nos hagas pasar más vergüenzas. ¡Comprá vos también un tren !
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