Por Keyla Ballesteros
El matrimonio por sí mismo es una gran responsabilidad que implica un compromiso total de los contrayentes, que están obligados a guardarse fidelidad y apoyarse mutuamente, sin embargo, también implica una serie de efectos económicos que deben estar sujetos a atender las necesidades de la pareja y su futura familia.
¡ES UN CONTRATO!
Los bienes que ambos posean —o solamente una persona— deben ser tomados en cuenta a la hora de realizar los trámites para la ceremonia civil. De acuerdo con el abogado Osman Guadamuz, existen dos tipos de convivencia: el matrimonio y la unión de hecho estable (6 años), este último es regulado por la Ley del Seguro Social, es decir, que sólo recibirá beneficios en caso de viudez y prestaciones médicas. “En el matrimonio civil, si no establece con anterioridad bajo qué tipo de régimen quiere casarse (mancomunados o separados) de acuerdo con el Código Civil, inmediatamente se estará casando con bienes compartidos”, explica Guadamuz.
El Código Civil de Nicaragua establece que los cónyuges deben arreglar todo lo que se refiera a sus propiedades mediante una escritura pública, ya que de no ser así cada persona —tras divorciarse— podrá disponer libremente de lo que le corresponde. “Los bienes que se compartirán son los que se adquieren a partir de contraer matrimonio”, afirma el especialista.
¿MANCOMUNADOS O SEPARADOS?
Cuando hablamos de bienes mancomunados nos referimos a que ambas partes comparten el patrimonio familiar —muebles e inmuebles— y se adquieren las mismas obligaciones como créditos, préstamos y deudas derivadas de éstos, mientras que en el caso de bienes separados, cada uno de los contrayentes conserva sus propiedades y la administración de los mismos.
Los beneficios son independientes de los hijos, ya que tanto el padre como la madre están obligados a velar por el bienestar de ellos, por otro lado, es sumamente importante realizar un análisis financiero de ambos, es decir, hacer cuentas claras (bienes y deudas), para lo cual debe haber una excelente comunicación con la pareja.
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