MODELOS: Lucía Zepeda, de Academia Eleganza. VESTUARIO: Vestido clásico talle imperio, disponible en Atelier Damaris Núñez. PEINADO Y MAQUILLAJE: Anabell Coiffeur. BOUQUET: Flores & Diseños.

El matrimonio, lazo indisoluble de amor y responsabilidad

El momento cumbre o más importante de la organización de la boda es cuando la pareja se encuentra frente a frente, se toman de las manos y se juran amor y fidelidad frente al altar. Pero este asunto no es un mero acto social, sino que conlleva una gran responsabilidad desde la perspectiva de fe, de valores y principios de las personas. Es iniciar un proyecto de vida que durará “hasta que la muerte los separe”.

Por Auxiliadora Rosales

El momento cumbre o más importante de la organización de la boda es cuando la pareja se encuentra frente a frente, se toman de las manos y se juran amor y fidelidad frente al altar. Pero este asunto no es un mero acto social, sino que conlleva una gran responsabilidad desde la perspectiva de fe, de valores y principios de las personas. Es iniciar un proyecto de vida que durará “hasta que la muerte los separe”.

El pastor evangélico César Augusto Marenco, del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, señala que el matrimonio es un pacto, una unión indisoluble, una relación de amor entre dos personas (un hombre y una mujer) que se han unido para formar una familia. “La concepción cristiana del matrimonio se nos ha revelado a lo largo del Antiguo y Nuevo Testamento y nos presenta claramente toda la nobleza, la severidad y la responsabilidad que implican los lazos maritales”, explica.

Por eso para Dios “los matrimonios Alka-Seltzer no existen, porque no se pueden disolver”.

Marenco expresa que Dios no sólo establece el matrimonio sino que también lo bendice. “Por ello las Sagradas Escrituras señalan que: ‘creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla’. (Gen. 1:27-28). Pero además la Biblia nos dice que: ‘el que halla esposa halla el bien y encuentra la benevolencia de Jehová’”.

Para este ministro de Dios, las reglas que deben imperar para que un matrimonio funcione es que se casen en la perfecta voluntad del Señor. Que tengan en cuenta que para Dios en el matrimonio no hay superiores (los dos son iguales) y sobre todo que los maridos amen a sus esposas como Cristo amó y se entregó por su Iglesia.

Añade que el matrimonio tiene que cuidarse diariamente como si fuera un jardín, porque las rocas de los problemas tienden a estrellarlo.

Para los matrimonios que están en conflicto, Marenco recomienda que lean y analicen 1 Corintios, Capítulo 13, Verso 4 que dice que el amor es sufrido, es benigno, no hace nada indebido. Cuando se establece un matrimonio no se debe buscar mi satisfacción, sino la de mi pareja. No ser egoísta bajo ningún sentido.

REQUISITOS DE LA IGLESIA EVANGÉLICA

El ritual de boda religiosa, tanto de los católicos como de los evangélicos, es muy similar. “Sólo difiere en que nosotros, como cristianos evangélicos, creemos por las Sagradas Escrituras en que el matrimonio no es un Sacramento. La Iglesia evangélica tiene sólo dos sacramentos o prácticas sagradas: el bautismo y la Santa Cena. En tanto el matrimonio es un principio sagrado de Dios.

Para casarse por esta Iglesia el requisito fundamental es que la pareja se ame. Que reciban una serie de charlas prematrimoniales, que es una preparación sobre las responsabilidades morales, espirituales, sociales y legales de lo que implica el matrimonio.

Otro aspecto importante es que se casen dos personas que sean yugos iguales (no sólo en cuanto a la fe, sino de su nivel social, académico, edades) “casar yugos desiguales es un riesgo, pero se dan”.

“SÍ QUIERO”

El sacerdote Marcelino Arce Ruiz, vicario parroquial de Jesús de la Divina Misericordia, señala que “cuando se habla de matrimonio se habla de un encuentro personal del Señor que bendice a una pareja. Al final, entre el hombre y la mujer hay un vacío que se complementa con esa unidad y lo que finalmente hacen es una especie de compromiso de por vida para compartir lo bueno y lo malo, la salud y la enfermedad, para toda la vida. El paso lo da la pareja en ese “Sí quiero” y Dios lo que hace es bendecir esa unión en la celebración matrimonial. La pareja tiene que estar clara que el matrimonio es para siempre hasta que la muerte los separe. Sólo bajo esa condición se disuelve el matrimonio.

Explica que el ritual del matrimonio se hace dentro de la Eucaristía y es después del Evangelio cuando viene el rito del matrimonio; el cual está compuesto por una breve introducción, donde se le explica a la asamblea lo que se hará, y luego el escrutinio, que es la parte donde se le pregunta a los novios sobre su intención, de manera que sea libre y voluntaria y si son conscientes de lo que van a hacer y si están dispuestos a tener los hijos que Dios les mande.

Luego sucede la promesa del matrimonio, donde se dice la frase: “Yo te recibo como esposo o esposa y te prometo ser fiel en lo bueno y lo malo, en la salud y la enfermedad…”, comenta el vicario parroquial.

Se termina con dos aspectos más materiales: la bendición de las alianzas (que es el tema de la fidelidad) y la entrega y bendición de las arras que son las 13 monedas, significando que compartirán los bienes.

NOVIOS POR SIEMPRE

El vicario parroquial de Jesús de la Divina Misericordia aconseja a los esposos que vivan la etapa del noviazgo como un proceso de liberación del egoísmo. “El problema es que dos novios llegan al altar y siguen siendo egoístas. Por eso necesitan un buen noviazgo para que se liberen del egoísmo, para que haya un solo corazón, un solo espíritu y una sola mirada. Es una cosa de unidad. El objetivo de la boda es llegar al altar con una persona que quiero que Dios me bendiga, es el compromiso de vivir la unidad”.

Agrega que “una vez casado nunca tienen que dejar de ser novios, en el sentido de que los novios hacen todo lo posible para seguir enamorando a su pareja. Muchas veces el truco está en los pequeños detalles, muchas veces se piensa que por tener la alianza en el dedo ya no hay por qué seguir conquistando a la pareja, porque se pierde la creatividad del noviazgo, porque el matrimonio es un proceso donde se debe seguir cultivando esa relación”.

LAS CHARLAS CATÓLICAS

A juicio del sacerdote Marcelino Arce Ruiz, la pareja debe acercarse a la Iglesia con seis meses de anticipación para cumplir una serie de requisitos y tener el contacto con el sacerdote. “Que no se vaya a la Iglesia para reservar el día como se reserva al hotel o la comida, sino que se tenga un vínculo con el sacerdote para que los guíe en esta nueva etapa. Lo bonito es que se tenga una relación estrecha y que se cultiven esos preparativos de la boda, porque al final el momento más importante es cuando ambos están frente al altar”.

Arce Ruiz explica que los novios que se casan por la Iglesia católica deberán hacer un expediente matrimonial en su Iglesia, para ello sólo se tiene que llevar la cédula de los contrayentes, el certificado de bautismo de la pareja, (original, que no esté vencido); certificado de confirmación de ambos, acta matrimonial civil, dos fotos de los novios.

Además de constancia de las charlas prematrimoniales y una carta de permiso de la parroquia a la que pertenece cada novio, que estará dirigida al párroco que oficiará la ceremonia.

A la hora de hacer el expediente se llevarán dos testigos.

Explica que los cursos prematrimoniales se brindan en la Comisión Pastoral Arquidiocesana de Pastoral Familiar de Managua, ubicada en el Colegio Madre del Divino Pastor. Ahí se les explica sobre la convivencia en pareja, tolerancia, sexualidad, el sentido del matrimonio y sus responsabilidades. Estas charlas duran un mes y son un domingo a la semana.

En los departamentos las charlas se realizan en las curias arzobispales.

Nosotras

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí