Juan y Fernanda son de sexo diferentes. No comparten gustos musicales y menos culinarios. Él es moreno, ella es rubia. Él delgado y ella rellenita. En fin, son dos chavalos completamente distintos, pero que comparten algo en común.
Juan y Fernanda son adictos al chat desde su celular. Ellos pueden pasar hora tras hora con sus pulgares pegados a las teclas. No respetan comida, lugar o celebración. El celular lo llevan a todas partes, probablemente si existieran las olimpiadas del chat serían los vencedores, al igual que muchos chicos más.
Por tal razón, un grupo de chavalos compartió con el “suple” cuál es su récord chateando por el “cel”. Ojo, no olviden que todo en exceso perjudica.
Jerson Urbina, 19 años
Yo he pasado todo un día chateando hasta quedarme dormido en la madrugada. En parte es bueno porque te entretiene, el contra es que te mal educa el vocabulario porque tratas de abreviar todo lo que escribís.
Christian Solís, 17 años
Lo más que he pasado chateando son dos semanas seguidas, desde que me levanto hasta que me acuesto. Te distrae bastante, pero algunas veces se le dedica demasiado tiempo y pienso que la gente se puede hacer adicta al chat.
Gabriel Araica, 18 años

En lo personal no me gusta el chat, podría pasar dos horas chateando sin problemas si es algo realmente importante, de lo contrario me parece una locura que la gente desperdicie tanto tiempo con un celular.
Ania Campos, 18 años
Todo el día paso con el celular, generalmente acabo a las 12 de la madrugada. Pienso que es económico activar el chat ilimitado a diferencia de tener que estar haciendo llamadas todo el tiempo.

Junnius Gutiérrez, 22 años
Lo máximo de tiempo han sido cinco horas hasta que se me acaba el chat ilimitado. Lo malo de este raro vicio es que te mata muchas neuronas, podría decir que es algo pasajero y adictivo.
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