Corresponsal/ Nueva Segovia
Dos hombres murieron el pasado domingo en Sabana Grande, municipio de El Jícaro y Las Mercedes, municipio de Wiwilí, respectivamente, en circunstancias aún no bien claras, pero que en uno de los casos se presume que sus víctimas optaron por tomar la justicia por sus manos, revela un informe de la Policía de Nueva Segovia.
El día 15 de agosto a eso de las 10 de la noche, en la comunidad de El Morado, Las Mercedes, Juan Alberto Córdoba Gutiérrez, de 37 años, murió de un balazo en su pierna cuando daba persecución a un grupo de delincuentes que recién habían robado en la vivienda de su hermano Tomás Alberto Córdoba.
Juan Alberto Córdoba acompañaba a sus hermanos en la persecución a los delincuentes, que se presentaron armados de fusil AK a robar a la casa de Tomás Alberto Córdoba Gutiérrez, quien a pesar de la insistencia de los asaltantes de que saliera de la casa, no lo hizo sino hasta que constató que se habían retirado y salió hacia la casa de sus hermanos en busca de auxilio.
Los delincuentes se retiraron de la vivienda llevándose dos bombas de fumigar valoradas en 1 mil 200 córdobas; posteriormente se dirigieron a la vivienda de Margarito Reinerio González y realizando unos disparos se llevaron varias gallinas.
Tomás Alberto Córdoba y dos hermanos dieron persecución a los sujetos. Al darse cuenta los delincuentes que eran perseguidos realizaron 5 disparos, uno de ellos impactó en la pierna derecha de Juan Alberto Córdoba, quien falleció media hora después.
Por otro lado, la Policía de El Jícaro conoció de la muerte de Luis Manuel Centeno Zúniga, de 25 años, ocurrida en Sabana Grande.
Según Víctor Manuel Centeno Zambrana, padre del hoy occiso, a las 6:00 de la tarde del día 15 de agosto su hijo salió de su casa y no regresó, fue por la mañana del día siguiente que se dio cuenta que su hijo estaba muerto.
El dictamen médico revela que Centeno Zambrana presentaba golpes en la cara, escoriaciones en diferentes partes del cuerpo y fallecimiento por asfixia producto de ahorcamiento, presumiéndose haya sido estrangulado y garroteado por desconocidos. No se conocen a los autores del hecho.
El informe policial revela que el ahora fallecido tenía antecedentes policiales por el delito de abigeato y que las primeras indagaciones apuntan a que podría tratarse de una pasada de cuentas de alguien que no aguantaba las pérdidas en sus reses.
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