Errores y más errores

Estamos de acuerdo que un rótulo es la imagen de un negocio, sin embargo cómo podemos captar clientes si hay muchos errores ortográficos en la publicidad impresa.

La semana pasada anduve analizando algunos rótulos que hay en las calles. Me dio alergia ortográfica, pues eran tantos los errores que mi pequeña columna no alcanza para mencionarlos.

Estamos de acuerdo que un rótulo es la imagen de un negocio, sin embargo cómo podemos captar clientes si hay muchos errores ortográficos en la publicidad impresa.

Puedo decirles que uno de los disparates más comunes es “Repuesto automotriz”, no es la primera vez que decimos que esto es un error de concordancia.

Repuesto es un sustantivo masculino, por tanto el adjetivo que lo acompaña debe tener el mismo género gramatical, en este caso es automotor.

Si digo, por ejemplo revista, entonces puedo emplear el adjetivo automotriz.

Funciona igual que actor para el masculino y actriz para el femenino.

Entonces no debemos poner el sustantivo en un género y el adjetivo en otro porque está mal la concordancia.

Con respecto a los carros también he visto eso de “Carros seminuevos”, tremendo enganche de publicidad, la verdad es que son carros usados.

O acaso la mitad es nueva y la otra no. Vaya usted a saber, pero no se deje engañar, son carros usados en muy buen estado, pero no son nuevos.

Otro caso que he observado es “Vendo frijoles cosidos”.

Yo me imagino un collar, hecho con frijoles, cosidos con un hilo. Porque coser con s es la acción de usar una aguja y un hilo.

Ah, pero si dicen frijoles cocidos, ahí sí estamos bien, porque son esos riquísimos frijoles que se ponen agua, al fuego, para que ablanden.

También hemos visto éste: “Vendo juguetes para niños americanos”.

Caramba, quiere decir que si no son de América no pueden comprar esos juguetes.

Acá tenemos un problema de sintaxis alterada, porque el adjetivo debe estar lo más cerca posible del sustantivo al cual modifica.

Un maestro mío siempre ponía este ejemplo: “Ayer vi a Luis en su carro, que está hecho un desastre”.

Él preguntaba, quién está hecho un desastre: Luis o su carro.

Depende de la respuesta la forma en que estructuraremos la oración.

Si era Luis, diremos: “Ayer vi a Luis, hecho un desastre, en su carro”. Así de fácil.

Por último me voy a los bancos, aún siguen utilizando el dichoso aperturar que no existe.

En este caso deben decir abrir una cuenta, este verbo es el que corresponde o crear una cuenta.

Tampoco deben decir recepcionar los documentos.

El verbo es recibir, lo que pasa que han creado ese verbo de una forma tan fácil que dentro de poco nadie entenderá a nadie.

Seremos una torre de Babel donde todos hablaremos mal. Cuidemos nuestro idioma, por favor. Es nuestra herencia para las futuras generaciones.

Atendamos esto en el hogar, en la escuela, en el trabajo e inculquemos a nuestros hijos hábitos de lectura.

Espectáculo Hablemos del idioma

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