LA PRENSA/ ILUSTRACIÓN: L. GONZÁLEZ SEVILLA

Mamá y sus frases ¡de la pegada!

Definitivamente mamá tiene sus frases de la pegada. Ésas que repite en automático ¡mil veces al día!... Esas frases que cada vez que las dice te ponen con los pelos de punta o que sólo con escuchar el inicio ya sabés lo que viene.

Definitivamente mamá tiene sus frases de la pegada. Ésas que repite en automático ¡mil veces al día!… Esas frases que cada vez que las dice te ponen con los pelos de punta o que sólo con escuchar el inicio ya sabés lo que viene.

En fin, probablemente esas frases ya formen parte de tu vida y estés megaacostumbrado a escucharlas. Frases como: “Bajá los codos de la mesa” o “come que si no, no salís”. La lista continúa.

Hoy queremos recordar esas frases que generación tras generación han venido arrastrando nuestras madres y nos han dejado buenos recuerdos de ellas, porque a pesar de que insisten en que no las escuchás, siempre están metidas en nuestras mentes y corazones. D

“Sólo en la calle querés andar”

Ésta es típica frase de una madre nicaragüense que no logra entender porque su hijo tiene una vida social bastante activa. Aunque por dentro sabemos que se preocupan por nosotros las 24 horas al día.

“Vos no sos absoluto”.

Ésa fue la reacción de mi madre cuando del “cole” me fui a la casa de un amigo.

“Hacé lo que vos querrás”.

En otras palabras: Vas a ver qué bien te va a ir si no hacés lo que yo digo. La sicología inversa les funciona tan bien a las madres, lo verídico es que siempre tienen la razón.

“¿Y qué creés, que el dinero me cae del cielo?”.

Es verdad, nos cuesta entender el valor del dinero cuando sos un niño y ésta es la frase más cómoda que te sueltan para que sepás lo difícil que es conseguirlo, pero al final te dan tus 10 “pesitos”.

“Esta casa no es hotel”.

Aún no hemos logrado descifrar el para qué nos quieren tanto tiempo metidos en la casa. El problema es que a veces nos pasamos y nos ven en nuestro “chante” sólo por la noche, ya que pasamos el día entero aplanando calles.

“Te voy a dar más duro, para que llorés de verdad”.

Ellas son todo un personaje, si llorás está mal y, si no, también está mal.. PLOP!!

“Claro, vos no valorás lo que hago por vos”.

El remordimiento, qué lindo sentimiento el que nos generan nuestras madres cuando no les podemos dedicar “full time” a ellas.

“Volveme a ver cuando te hablo”.

No sabemos por qué razón nuestras madres insisten en que debemos de tener nuestros cinco sentidos encima de ellas, y lo que más les molesta es que ellas hablen y nosotros las ignoremos.

“Este cuarto es un cuchitril”.

Les encanta sacarte los trapitos al sol y hacerte sentir avergonzado cuando quieren que arreglés tu cuarto… O lo hacés o lo hacés, y lo peor de todo es que te lo dicen delante de tus amigos.

“¡Porque yo lo digo, por eso… y punto!”.

Ahí fue cuando comprendí quien es la jefa, dueña y señora de la casa, pero lo mejor de todo dueña de mi corazón.

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