El nacimiento de un hijo es uno de los eventos felices de la vida, pero también uno de los más traumáticos para una pareja. Cuando nace un hijo se rompe la unidad familiar establecida hasta ese momento para poder darle a este nuevo integrante su lugar en la familia. En este proceso, uno de los aspectos que más se ve afectado es la sexualidad, por varias razones:
Falta de ganas
En el caso de la mujer, un desbalance hormonal después del parto afecta el deseo sexual. Asimismo, las investigaciones muestran que cada vez que un hombre carga a su bebé, sus niveles de testosterona bajan y por ende su deseo sexual.
El dolor
Hay varios motivos para el dolor en el período postparto. En el caso del parto por vía vaginal, la región perianal puede quedar lastimada o sensible. Adicionalmente, en muchos casos fue necesario realizar una episiotomía, que causa el dolor propio de cualquier herida.
Las mujeres que tuvieron parto por cesárea, si bien tienden a reiniciar su vida sexual un poco antes que las que dieron a luz por vía vaginal, padecen el dolor e incomodidad asociados a cualquier operación quirúrgica. Además, una baja en los niveles de estrógeno, característica de este período, causa sequedad vaginal, lo cual vuelve dolorosas e incómodas las relaciones sexuales.
Sin tiempo ni energía
El criar un bebé recién nacido es física y emocionalmente desgastante. Si hay que levantarse cada tres horas a atender al bebé, es comprensible que la prioridad en este momento sea descansar. Además, muchas veces el bebé recién nacido duerme en el mismo cuarto que los padres, lo cual puede inhibirlos.
La imagen corporal
Durante el período de postparto se experimentan muchas inseguridades en cuanto a la apariencia física. Es necesario un tiempo para recobrar la confianza y volver a sentir la suficiente comodidad con el propio cuerpo para poder compartirlo con la pareja.
A pesar de todos estos inconvenientes, eventualmente el deseo sexual volverá y la pareja se verá en la disyuntiva de decidir cuándo reiniciar la actividad sexual. En general, el médico da luz verde para reanudar la vida sexual a la sexta semana posterior al alumbramiento, siempre después de una revisión médica para constatar que todo esté bien.
Algunas parejas tienen relaciones sexuales desde antes de este chequeo médico, pero no es recomendable tener sexo antes de la cuarta semana después de haber dado a luz, pues el contacto de alguna herida abierta con el semen incrementa la posibilidad de infecciones.
En promedio las parejas reinician su vida sexual a la séptima semana después del parto, pero cada caso es diferente y depende de qué tan cómodos se encuentren los miembros de la pareja, física y emocionalmente, para restablecer su vida sexual.
Mientras llega este momento, es recomendable fomentar el coqueteo y la intimidad. La sexualidad no es sólo sexo y el sexo no es sólo penetración. Coquetearse, acariciarse, besarse y reafirmarse el amor y la atracción mutua mantiene vivo el interés y abona el camino para que la eventual reanudación de la vida sexual de la pareja sea más fácil y placentera.
*Para preguntas sobre sexualidad o relaciones de pareja: [email protected]
La autora es terapeuta familiar
En el período postparto ayudan a sanar la herida de la episiotomía o cualquier desgarro más rápido, incrementan la sensibilidad durante la penetración y mejoran la capacidad orgásmica.
Ver en la versión impresa las paginas: 22 ,10