CORRESPONSAL/ MATAGALPA
La población matagalpina fue estremecida la mañana de ayer por la muerte del profesor de secundaria Sergio Ortega Molina, de 48 años, quien fue asesinado a cuchilladas en la sala de la casa en la que habitaba, cerca de los semáforos de El Familiar, en la salida de Matagalpa hacia Managua.
Un hombre estaba retenido anoche en la unidad departamental de la Policía, donde los investigadores lo entrevistaban tratando de obtener algunas pistas sobre el crimen, cuyo móvil aparente fue el robo.
El forense Juroj Bartoz confirmó que el maestro recibió cinco cuchilladas, tres en la espalda, una en el tórax y otra en el abdomen, las cuales provocaron laceraciones en pulmones e hígado.
Asimismo, el especialista señaló que el crimen ocurrió entre las 10 de la noche del martes y las 2 de la madrugada de ayer.
Ortega, quien durante más de 20 años impartió la clase de inglés en el Instituto Nacional Eliseo Picado, vivía sólo con su madre, Dimisela Ortega Molina, quien encontró el cadáver del maestro tendido en la sala de su casa la mañana de este miércoles, dando parte casi inmediatamente a las autoridades policiales.
Pronto llegaron los investigadores policiales bajo el mando del subcomisionado Ricardo Jiménez, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía de Matagalpa, así como el forense Juroj Bartoz.
Mientras los investigadores realizaban las pesquisas correspondientes en la escena del crimen, decenas de pobladores, incluyendo a alumnos y docentes del INEP, se congregaban consternados afuera de la casa.
Las clases fueron suspendidas en ese centro de estudios.
En el lugar, la Policía encontró una especie de machete recortado, con forma de puñal, que habría sido utilizado en el crimen.
ENCUENTRAN ARMA
Según el subcomisionado Jiménez, debajo de la cacha el arma tenía unas siglas caladas, las que aparentan ser las letras L, A y M.
“Si alguien tiene información o haya conocido de un puñal con esas características, sería bueno que llame al (teléfono) 118 o se presente aquí, pues no vamos a hacer más preguntas que lo que esa persona que llame considere a bien”, dijo el jefe policial.
De acuerdo con Jiménez, el móvil del crimen pudo ser el robo, considerando que en la casa hacía falta un equipo de sonido color negro con sus respectivos parlantes.
Mientras tanto, algunos vecinos comentaban que al profesor también le sustrajeron dinero en efectivo de uno de los bolsillos del pantalón.
La profesora Mirna Mendoza Castillo, compañera de labores de Ortega en el INEP, pidió a las autoridades “que hagan las investigaciones pertinentes para que este crimen no quede en la impunidad, en principio porque se trata de un profesor, un servidor de la comunidad matagalpina durante varias generaciones y queremos que se haga justicia alrededor de este crimen”.
HERMETISMO POLICIAL
Hasta anoche, la Policía se mantuvo hermética respecto de la supuesta detención de un sospechoso.
“Tenemos que ir haciendo entrevistas con todas las personas que anduvieron alrededor del profesor”, dijo el subcomisionado Jiménez sobre la supuesta detención de un sospechoso.
Agregó que la persona que se encontraba retenida “se trata de alguien que era conocido del profesor y queremos entrevistarlo para ver si nos puede dar más pistas”.
El 11 de marzo, un profesor esteliano fue asesinado en circunstancias similares.
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