Mientras en la Policía Nacional el presidente Daniel Ortega ordenó disolver la Unidad Especializada Anticorrupción bajo la figura de “compactación”, aparentemente por las coordinaciones excelentes con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), el jefe del Ejército, general Julio César Avilés, sostuvo ayer que la institución militar mantiene “una buena relación” con Washington.
“Sí, sí, nosotros tenemos una buena relación, hay puntos de agenda en común de interés nacional”, expresó el general Avilés.
- Para la Fiscal General Adjunta, Ana Julia Guido, las compactaciones en las instituciones son normales. Guido fue pasada a retiro de las filas policiales en la actual administración de la Directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera.
Consultada la Fiscal Guido sobre la cooperación de la DEA a la ahora desaparecida unidad, refirió que lo normal es que los cooperantes la entreguen a la institución y la institución es la que determina a qué área distribuye la ayuda.
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El jefe militar mencionó que a Nicaragua y Estados Unidos les preocupa el crimen organizado, así como la incidencia del narcotráfico de sur a norte del continente americano, al igual que el traslado ilegal de armas.
“En realidad nosotros mantenemos un buen nivel de cooperación”, sostuvo el general Avilés.
Aunque hasta el martes fuentes extraoficiales afirmaron que los casi 30 ex miembros de la Unidad Especializada Anticorrupción seguían sin contenido de trabajo, la Directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, aseguró a LA PRENSA que ese mismo día por la tarde sostuvo una reunión con ellos.
La primera comisionada Granera insistió en que “aquí no se está desintegrando (la unidad), hubo una fusión”. Y aunque de forma escueta respondió a versiones extraoficiales que los CPU (Unidad Central de Procesamiento) de la desaparecida unidad estarían en poder de las autoridades del partido gobernante, es decir el FSLN, respondió: “No, no hija”.
Tras hacer referencia que todos los miembros de la extinta unidad han sido reubicados y “quizás son tres los que estaban con inquietudes con relación a su nuevo destino, que vamos a revisarlo”.
La jefa de la Policía Nacional insistió: “Yo fui clara con ustedes, aquí no se está desintegrando la unidad, se trata de una fusión, de una compactación. Yo tuve una reunión con todos los miembros de la unidad ayer (martes) por la tarde, que están trabajando, estamos trabajando”.
ASEGURA QUE LABORES CONTINÚAN
“Aquí la Policía Nacional no ha dejado de hacer ninguna de las funciones que se hacían desde esta unidad, no ha dejado de hacer ninguna de las tareas de las misiones que se hacían desde esta unidad. El compromiso de la Policía Nacional y el compromiso del Gobierno de Nicaragua en contra del crimen organizado transnacional es el mismo, y más bien estamos buscando cómo reorganizarnos a lo interno para darle una respuesta más fuerte, más contundente al crimen organizado transnacional”, insistió.
Al ser consultada sobre señalamientos que se hacen de forma extraoficial, que la unidad nunca investigó los supuestos casos de corrupción a lo interno de la institución, que también fue causa para que algunos de los oficiales incidieran ante el partido de gobierno para su cierre, Granera insistió en el contenido secreto de la ahora desaparecida unidad.
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