Modelos: Sharon Umaña y Luis Carlos Maldonado. Locación: Estudio Hit, Grupo Macolla. LA PRENSA/D.NIVIA/FOTOARTE: B. RODRÍGUEZ

Mucho gusto… ¡hágame famoso!

Toc, toc. Buenas tardes, mi nombre es “Paquito”, soy el vocalista de la banda “Superstars” y quiero hacerme famoso. Éste es nuestro disco, aquí le dejo este otro con fotos de las prácticas en el patio de mi casa y necesitamos planear un concierto mañana en el bar de mi tío. ¿Cuánto vamos a ganar? El sueño de ser famoso, tener éxito y dinero suena tentador.

Por Tammy Zoad Mendoza

Toc, toc. Buenas tardes, mi nombre es “Paquito”, soy el vocalista de la banda “Superstars” y quiero hacerme famoso. Éste es nuestro disco, aquí le dejo este otro con fotos de las prácticas en el patio de mi casa y necesitamos planear un concierto mañana en el bar de mi tío. ¿Cuánto vamos a ganar? El sueño de ser famoso, tener éxito y dinero suena tentador.

En Nicaragua muchos jóvenes aspiran a tener una banda o lanzarse como solistas, cautivar al público y ser felices, sin embargo no todos toman en cuenta los pasos necesarios para estar al ritmo del mundo del espectáculo.

¿Cómo lanzarse al estrellato y poner a prueba el talento? Carla Fajardo, mejor conocida en el mundo artístico como Penny Lanne, Fidencio Escoto y Ronald Hernández, —tres representantes de diferentes bandas y agrupaciones nacionales— nos muestran el escenario al que intentan subir muchos. Ellos comparten los errores más comunes y los aciertos de quienes sueñan vivir de la música y juegan su primera carta, unas veces con suerte, otras con fracaso y algunas con talento.

DE PUERTA EN PUERTA

“Frecuentemente se acercan grupos que quieren apoyo para sus bandas”, dice Penny, mánager de Monroy & Surmenage, “unos viene con discos ‘fabricados’ donde las voces son distorsionadas, los instrumentos son falsos, con fotos caseras de las bandas o con un concepto totalmente errado del mundo de la música. No saben lo que quieren, sólo desean lucirse”.

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Según Penny, quien fue directora de radio, productora y actualmente representa a esta banda de rock, se necesitan más que ganas o gusto por la música para proyectarse de manera profesional. “Muchos piensan que esto es un pasatiempo, pero es una profesión y un trabajo que exige un conjunto de cosas que van más allá de lo que se ve o lo que se escucha”.

El representante de Macolla coincide en que uno de los errores más comunes es no tomar las cosas con la disciplina y seriedad que se requiere. “Muchos jóvenes creen que este trabajo es sólo divertido y lo es cuando te gusta; pero también es muy duro y se requiere de carácter para lidiar con las situaciones que se presenten. Otro gran error que se comete es que a muchos se le suben los humos a la cabeza, eso afecta la imagen y frena el desarrollo del artista”, dice Ronald Hernández.

Por su parte Fidencio Escoto, director administrativo, mánager y tecladista de Mokuanes y Las Nenas, señala que otra falla es llegar a una audición y no estar preparados. “Hay personas que te piden una prueba y en el momento no saben qué cantar, cómo presentarse, qué hacer. La oportunidad es sólo una, nunca hay una segunda impresión. Si se está decidido, se debe también estar preparado”.

ARRIBA DEL ESCENARIO

Los tres expertos coinciden en que Nicaragua tiene mucho potencial artístico, y según los registros en medios de comunicación, radios e Internet en el país hay un flujo constante de bandas y solistas que se lanzan a esta aventura, pero al parecer la cantidad no equivale a calidad, ni mucho menos a trabajo, responsabilidad y persistencia que al parecer es lo que se les acaba en medio del escenario a muchos que fracasan en el intento.

El fracaso, según Hernández, se debe a que no hay escuelas que respondan a las expectativas de educación artística, las leyes que protegen al artista en muchos de los casos no se cumplen, los medios de comunicación en general son apáticos al promover a los artistas nacionales, en este caso hay un marcado malinchismo en ellos y además el gremio mismo es muy desorganizado lo cual no permite crear las optimas condiciones para una verdadera proyección.

EXPERTOS AL MICRÓFONO

Fidencio Escoto, director de Mokuanes.

El melódico mundo de los músicos desentona en ocasiones al convertirse en sinónimo de vago, carita bonita o cabeza hueca. Los grupos deben esforzase en ser profesionales, estudiar, aprender incluso a ser humildes, disciplinados y responsables, pues al final la canción es un producto, lo que venden, es su música, su voz y lo que deseen transmitir.

Penny Lanne, mánager de Monroy & Surmenage.

Actualmente hay un sinnúmero de programas digitales en los que se pueden grabar sencillos musicales, la fotografía y programas de edición se han desarrollado y están más al alcance de sus manos. Sí hay que tener cuidado en no abusar de estas tecnologías para no desvirtuar el verdadero sentido de la música y la imagen, además si no hay talento esto no servirá de mucho.

Ronald Hernández,  representante de Macolla.

Hablando de proyección internacional hay que sumarle que no somos un mercado discográfico atractivo, por lo que no hay mucho interés en nuestro talento nacional. Así que si querés que te traten como un artista, debés trabajar, comportarte, esforzarte y proyectarte como tal, ya que la imagen es fundamental, pero claro, si no hay talento eso no sirve de nada.

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