Son chavalos.Su principal misión es arriesgar su vida por salvar la tuya. Ellos hablan Aquí Entre Nos con vos…
Ser bomberos, doctores, guardavidas y especialistas en primeros auxilios es el hobby favorito de estos chavalos que saben combinar sus tiempo libre con la adrenalina y las ganas de contribuir con la sociedad de alguna manera productiva.
El “suple” les rinde el charro a estos jóvenes que arriesgan su vida por salvar la tuya. Conocé a la vida de Gabriel Ortega, Alejandra Blandón, Gabriel Flores y William Valladares. Ellos siempre dicen presente ante un “llamado de emergencia”.
¡Saludos a todos y muchas gracias por cuidar de nosotros!
Gabriel Flores
El peligro y la adrenalina son dos de las palabras que pasan por mi cabeza cada vez que recibo una noticia de incendio. Hola amigos, soy Gabriel Flores, tengo 22 años y a los 17 entré a formar parte de la Dirección General de Bomberos. Estudio cuarto año de Mercadeo en la Universidad Americana y mi mayor inspiración es mi hermano subteniente de la DGB.
Después de haber sido testigo de dos accidentes chocantes, aprendí a lidiar con este tipo de situaciones y a valorar más la vida. Mis padres no han estado conforme con el estilo de vida que llevo, pero se sienten muy orgullosos de saber que sus dos hijos dedican tiempo a este tipo de actividades.
A pesar de algunos inconvenientes y de querer llevar una vida normal, tengo algunos objetivos principales y uno de ellos es dedicarle el resto de mis días a burlar la muerte. Definitivamente que ser bombero me ha enseñado a valorar más la vida.
Alejandra Blandón
Un placer amigos de Aquí Entre Nos. Quiero compartir con ustedes esta anécdota: hace dos años, en una reunión familiar, escuché a las amistades de mi madre hablando de la Dirección General de Bomberos y la presión que demandan en sus cursos. Desde entonces la vida de Alejandra Blandón no es la misma.
Actualmente pertenezco al grupo de Asistentes de Primeros Auxilios Avanzado (APAA). Tengo 18 años. Estudio en la Universidad Centroamericana y decidí agregarle un toque de matemáticas a mi vida estudiando Economía Aplicada.
En mis tiempos libres me involucré con las prácticas dentro de los bomberos voluntarios y me sentí motivada a cambiarle totalmente el ritmo a mi vida.
Creo que a pesar de haber adquirido conocimientos importantes, puedo decir que el mayor aprendizaje es el amor al prójimo y la satisfacción de saber que puedo contribuir a salvarle la vida a una persona.
William Valladares
¿Qué tal? Como cosa de vagancia empecé a entrenar para ser guardavidas certificado y hasta el día de hoy no me he arrepentido de la decisión que tomé a los 15 años. Soy William Valladares, vivo Masaya, tengo 21 años y estudio Ingeniería Mecánica en la Universidad Nacional de Ingeniería.
Llevo ya seis años dedicándome a salvar vidas, pero no todo es color de rosa. El peligro siempre es un factor que está en cada minuto que pasa y nunca sabes quién puede morir o vivir para contar su historia. Y lo más triste de todo es que salvar la vida de alguien muchas veces, por no decir todo el tiempo, está en tus manos.
En un futuro pretendo continuar con estas actividades y si Dios me lo permite en cinco años me veo trabajando como instructor de natación, en el área de energía renovable, sin dejar atrás mi especialización en el área prehospitalaria.
Gabriel Ortega
¡Hola! Soy Gabriel Ortega y desde niño me di cuenta de lo importante que es saber la funcionalidad del cuerpo humano. Tengo 27 años y completé mis estudios como médico general en la UNAN-Managua.
Una de las cosas que me ha motivado a formar el hombre que soy ahora, es saber la capacidad que tengo para ayudar a los demás. En el trayecto de mi carrera me interesé mucho por todo lo relacionado con la cirugía, y como uno de mis proyectos de vida quiero iniciar el próximo año la especialidad de cirugía plástica y así trabajar con niños que nacen con deformaciones o han sufrido quemaduras.
Me considero un chavalo que le gusta divertirse, no me gusta la rutina y cuando no estoy en el hospital, probablemente me encuentre practicando taekwondo. Gracias a Dios, mis padres me han acompañado por este largo camino y ellos son lo único que me apasiona más que mi carrera. Ahora brindo consulta y estoy pendiente de la salud y vida de mis pacientes en el hospital Lenín Fonseca.
Ver en la versión impresa las paginas: 6