El ex alcalde de Managua Dionisio Marenco desestimó por el momento tener aspiraciones presidenciales para el 2011, ya que, a su juicio, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) ya escogió a su candidato en la figura de Daniel Ortega.
Marenco, quien señaló que está por concluir su “año sabático”, después de entregar la administración edilicia, descartó postularse con otra organización política, porque su partido sigue siendo el rojo y negro, a pesar de su retiro forzado del mismo, por diferencias de criterio con el mandatario nicaragüense.
Para Marenco, la inminente postulación de Ortega deriva de la decisión de seis magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), al declarar inaplicable el artículo 147 constitucional.
Éste, sin embargo, no fue, a su criterio, el mecanismo adecuado para aprobar la reelección presidencial, ya que es la Asamblea Nacional la facultada para reformar la Carta Magna.
“Yo pienso eso, vamos a ver qué dicen los nuevos magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), yo a la reelección no le veo problema, cuando se hace bien, cuando se hace conforme a los procedimientos adecuados”, precisó Marenco.
El ex edil capitalino participó en la sesión inaugural de la XXVI legislatura de la Asamblea Nacional, invitado por el presidente de ese Poder del Estado, René Núñez, lo que no consideró como una forma de acercamiento del partido de Gobierno con su persona.
Marenco explicó que la invitación se debió a que es un sobreviviente de la masacre del 22 de enero, y que en el paseo de la Avenida Sandino fue colocada una foto que guardaba (sin precisar sobre qué acontecimiento) y se las regaló, pero que aprovechó para saludar a los diputados sandinistas.
Oposición dispersa
El ex edil capitalino desestimó que en Nicaragua exista una crisis política, sobre la base de los cuestionamientos contra el Poder Electoral, ya que señaló que la misma se reflejaría en la Asamblea Nacional, y ésta mantiene su trabajo parlamentario.
“Mientras eso no ocurra, el Gobierno va bien”, observó Marenco, quien sí afirmó que la oposición está dividida, dispersa, y que no tiene ningún discurso propositivo, centrándose en atacar al presidente Ortega y al partido de Gobierno.
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