Las operaciones del Distrito Uno y el Distrito Siete, creados con los “pedazos” o terrenos de los otros cinco distritos en la capital, ya empezaron.
Aunque las autoridades municipales aún no hablan sobre el tema, una convocatoria a un concurso de altares a la Purísima dejó en evidencia que los trabajadores de la comuna, incluso, ya están organizados en cada una de las áreas delimitadas en junio pasado, cuando el Concejo de Managua autorizó que la capital pasara de estar formada por cinco a siete distritos.
“Los promotores culturales y sociales de cada uno de los distritos fueron los que se encargaron de inscribir a los participantes, y no hubo problemas. Al contrario, en el Distrito Uno y el Siete es donde más hubo participación”, dijo el director de Cultura y Patrimonio Histórico, Clemente Guido, al ser consultado sobre la organización de la municipalidad.
Según dijo el funcionario municipal, en los distritos hubo un promedio de 25 participantes con sus altares, pero “en el Uno y en el Siete, hubo más”.
Para la distribución de la ayuda establecida en los programas municipales y gubernamentales, los distritos también están operando.
A inicios de esta semana, por ejemplo, funcionarios de la municipalidad en el Distrito Uno fueron los que se encargaron de seleccionar a los beneficiados con el Plan Techo, ejecutado por el Gobierno.
“Los pobladores beneficiados (en el Distrito Uno) son de los barrios Jorge Dimitrov, Francisco Meza, 19 de Julio, Santo Domingo y Hialeah”, según explicó José Evenor Mendoza, funcionario de la comuna capitalina en el Distrito Uno al diario oficialista El 19 Digital.
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS PROYECTOS
De acuerdo con la propuesta de Presupuesto Municipal para el 2010, la Alcaldía de Managua ejecutará un poco más de 130 millones de córdobas en unas 63 obras menores a ejecutar en los siete distritos de la capital.
A pesar de lo programado, las obras se quedaron pequeñas en comparación con la gran cantidad de necesidades en los distritos de la capital.
El Distrito Uno contará con una inversión de 113.2 millones de córdobas, de los cuales se invertirán 45 millones para obras mayores. Mientras, en el Distrito Siete la inversión será de 20.7 millones de córdobas para la ejecución de nueve obras menores.
LA ORGANIZACIÓN
La comuna capitalina decretó la creación de dos nuevos distritos, con los que se pretende que en cada zona haya una población de 220 mil personas.
En relación a la distribución laboral, la comuna programó que los mil cuatrocientos trabajadores de los cinco distritos de la capital, que ya funcionaban, sean distribuidos en un promedio de 200 trabajadores en cada uno de los ahora siete distritos y, así se atendería a la población “de manera más cercana”.
De acuerdo con la planificación municipal, parte del territorio del Distrito Tres, el Cuatro y el Cinco fueron “alineados” para crear el Distrito Uno, que sería el centro de Managua. Mientras, el Distrito Siete se crearía de la división del Distrito Seis, que a la fecha alberga a más de medio millón de habitantes.
El Distrito Dos de la capital quedaría sin ser modificado.
En su momento, la administración municipal justificó que Managua tiene una estructura administrativa que databa de 1980, cuando sólo había 620 mil habitantes. Ahora hay 1.4 millones de habitantes en casi 200 mil viviendas, lo que supuestamente es una razón de peso para redistribuir el municipio.
La división fue aprobada por los concejales de Managua del oficialista Frente Sandinista, el Partido Liberal Constitucionalista y por la Bancada Antifraude.
El concejal conservador Luciano García fue el único que votó en contra de la creación de los dos nuevos distritos, por considerarlos un “gasto que incrementa la burocracia”.
Según explicó en su momento, la creación de los dos nuevos distritos influye en el ordenamiento del padrón electoral del Consejo Supremo Electoral (CSE).
Además, “todavía no hay garantías de que los habitantes de los distritos Uno y Siete tendrán cubiertas sus necesidades educativas, hospitalarias y recreativas”, dijo el concejal conservador, durante la exposición de su voto en contra.
A la fecha, la municipalidad sólo tiene pendiente la selección y acondicionamiento de los edificios centrales, para que el Distrito Uno y el Siete operen. Se espera que los locales estén listos entre enero y febrero próximo, de acuerdo con lo que ya habían adelantado las autoridades municipales de Managua.
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