Una gran decepción se llevaron cientos de madres y algunos padres que hicieron fila junto a sus hijos, en busca de los paquetes de alimentos que el Gobierno anunció que repartiría durante la tradicional Gritería en honor a la Virgen María.
Al llegar a la Plaza de la Revolución, un gigantesco altar con la imagen de la Purísima Concepción de María colocado en la fachada de la antigua Catedral de Managua les daba la bienvenida, junto a una plaza colmada de camiones de la empresa Albanisa cargados de paquetes de alimentos.
Sin embargo, sólo los adultos recibían la bolsa con el litro de aceite, arroz, frijoles y un paquete de espagueti (algunas llevaban un paquete de harina).
Para los niños la “gorra” sólo incluía una bolsa de galletas y un juguete. Carros para los niños y una muñeca para las niñas.
Unos cien recibieron también una palmadita del presidente Daniel Ortega o de su esposa, la primera dama Rosario Murillo. Y como ocurre en las campañas políticas, hubo unos cuantos que gozaron del privilegio de ser besados y cargados por Ortega, quien después de posar para la foto los devolvía de inmediato a sus progenitores. Mientras esto ocurría, la alcaldesa de Managua Daysi Torres, auxiliada por un grupo de jóvenes, repartía paquetes.

La pareja presidencial estuvo unos pocos minutos en el altar. Acompañada de familiares, unos pocos funcionarios y dirigentes del FSLN, llegó primero Murillo. Unos quince minutos más tarde apareció Ortega, posó para los medios gráficos, ofreció algunas palabras a los oficialistas y antes de quince minutos se marchó, no sin antes saludar a los únicos funcionarios que se encontraban en la plaza, el multifuncional Francisco López, el director de Enel, Ernesto Martínez Tiffer, y el de Enatrel, Salvador Mansell.
Mientras tanto, miles de personas que soportaron hasta 24 horas bajo el frío de la noche y el inclemente sol del día en largas filas que los condujeron hasta la plaza, sin cantar y mucho menos rezar una oración a la Virgen, se retiraban con la certeza de que la “gorra pudo ser mejor, pero era peor irse sin nada”.
RECURSOS MUNICIPALES A LA VISTA
Previo a la celebración, obreros municipales y funcionarios de la Alcaldía de Managua ultimaron los detalles para la celebración. Los trabajadores municipales trasladaron, en vehículos de la comuna capitalina, los “postes” improvisados de hierro y llantas selladas con cemento, que fueron utilizados para delimitar las filas de “devotos” en busca del brindis.
El secretario general de la Alcaldía de Managua y alcalde de facto, Fidel Moreno, fiscalizaba junto a Amaru Ramírez, secretario de organización del FSLN en la alcaldía, asesor de imagen de la alcaldesa Daysi Torres y segundo al mando en la comuna, y el coordinador nacional de la Juventud Sandinista y director de ornato de la alcaldía, Bosco Castillo, el uso de los recursos municipales en la actividad de la Presidencia de la República. Al tratar de hablar con Moreno sobre el gasto en las festividades, éste se corrió.
Sobre el caso, el concejal opositor Ricardo Obando ya había lamentado que la comuna se limite a “ejecutar órdenes” de parte de Murillo.
TRADICIÓN EMPUJÓ VENTAS
La devoción mariana de los granadinos se conjugó con el agradecimiento a la Virgen por haber dado un empujoncito a las ventas en el sector frutas y alimentos, según explicaron algunos comerciantes consultados, que confirmaron que debido a la crisis este año los productos tradicionales fueron los que más se vendieron.
La crisis tampoco evitó que en el mercado de Masaya los gofios, gorras, limones dulces y cajetas se agotaron temprano.
( Con la colaboración de Ileana Padilla y Lucía Vargas ).
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