- Cartas al Director
Egoísmo
“Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo”.
¿A quién ayuda Venezuela?
Voceros oficiales y oficiosos del gobierno se quejan de que los medios de comunicación han hecho mucha alharaca con los negocios de Albanisa y todas sus emprendedoras Albas, porque ahora resulta que vender gasolina, alquilar equipos, prestar dinero, etc., que hasta hace poco eran viles actividades capitalistas, ahora son limpias y tiernas actividades revolucionarias. Pero ése no es el verdadero problema. Aunque la hipocresía siempre sea detestable, lo verdaderamente confuso son las explicaciones que dan sobre porqué manejan la ayuda venezolana fuera del presupuesto, cuando tenemos serios problemas de recursos para cubrir el gasto de la nación.
La excusa de que hay varios programas de ayuda externa que también se manejan fuera del presupuesto es muy torpe, porque a diferencia de otros casos como el de la Cuenta Reto del Milenio de EE.UU. y de los fondos de contravalor de Japón, con el de Venezuela el Gobierno de Nicaragua tiene mucha incidencia sobre la forma de manejar la ayuda. En otros palabras, la manejan así porque ellos quieren. Y quieren mantenerla así a capa y espada, aunque se caiga la economía, se paralice el país y se derrumbe el mundo, porque para ellos no es estratégica la salud, ni la educación, ni la infraestructura… Las prioridades de ellos son otras y no las dicen porque saben que su egoísmo es verdaderamente vergonzoso y hasta criminal.
Además no han producido ninguna inversión nueva, porque gasolina ya se vendía en el país, lo único que se cambió fue el proveedor, el Hotel Seminole ya existía, las haciendas de ganado que compraron ya existían, Caruna ya existía. Es decir tampoco están generando crecimiento económico y los programas sociales del bono productivo, de calles y viviendas para el pueblo están parqueados por falta de recursos. ¿Cuáles son entonces los verdaderos usos que se le está dando al dinero de la ayuda venezolana? Su falta de transparencia está más allá de las dudas razonables, al punto que el manejo de las cuentas se ha convertido en secreto de alta traición. Mañana pueden decir que son negocios estrictamente privados, pero entonces ¿a cuenta de qué el Gobierno de Venezuela está regalando los recursos del pueblo venezolano a empresarios privados, no debería Hugo Chávez caer preso por eso?
Eduardo Cáceres
Albas y Albitas
El movimiento de los No Pago tiene un componente político y otro financiero. Por un lado pretenden provocar el caos entre los pequeños y medianos productores y comerciantes, incentivándolos a no pagar sus deudas con las microfinancieras, manteniendo un clima de agitación política y de confrontación con los grupos de oposición política al FSLN. Por el otro, están dedicados a llevar a las microfinancieras a una situación de iliquidez, para que luego visiten a sus ejecutivos los agentes de las Albas y Albitas, ofreciéndoles la compra de sus carteras por precios irrisorios.
De esta manera, lograrían el monopolio de las microfinancieras del país, utilizándolas para integrar el negocio de la siembra y comercialización de los granos básicos, los que luego serían enviados a Venezuela y también como un mecanismo de reclutamiento de nuevos miembros carnetizados para el FSLN en los sectores rurales de Nicaragua, donde el liberalismo dispone de un voto duro.
Felipe Cardona Balcáceres
Diputados y coimas
Muchas personas se llenan la boca hablando de unidad, la coima les llena el bolsillo y se quedan callados, porque “la vergüenza pasa y la comodidad queda en casa”.
Los diputados son el mejor ejemplo, el pequeño grupo que recibe coimas para hacer quórum ya no tienen vergüenza y tampoco muchas necesidades económicas, porque el “cañonazo” les da hasta para comprar vacas paridas y mejorar el hato ganadero de la finca que se compró con las primeras coimas.
Los diputados democráticos son la mayoría —incluidos los que tiene de rehén el danielismo—, si se unen se termina este desgobierno y las coimas, y que trabajen para que este pueblo deje de ser una de los más pobres y corruptos del mundo, algo que no sería rentable para diputados mercenarios.
Señor,¿ por qué tardas..?
Leopoldo Villalta López
Antítesis del cristianismo
En los Estados Unidos de América es muy común que los predicadores evangélicos insistan por medio de sus megacampañas televisivas y radiales en exhortar a los fieles sobre la amenaza permanente que representa el ateísmo comunista para los cristianos del mundo actual. En Nicaragua, muy pocos tienen esa unción del Espíritu Santo; predicar con claridad sobre la perversidad del populismo marxista.
Esta ideología es la antítesis del cristianismo. El cristianismo es amor, libertad y fraternidad, el comunismo es odio, esclavitud del individuo frente al Estado y represión política. El cristianismo edifica, el comunismo destruye. En la actualidad, menos del 1 por ciento de los nicaragüenses se define ateo; sin embargo, en la realidad estoy seguro son muchos más a esa cifra oficial los que no tienen a Cristo en su corazón y que no lo exteriorizan por vergüenza o simple oportunismo.
Como ministro bautista laico tengo algunos meses de haber fundado un programa radial cristiano donde insistimos al respecto de este tema; además, hemos fundado el sitio web “www.halconesdecristo.blogspot.com”, destinado a difundir testimonio sobre el poder de Dios doblegando al ateísmo comunista y los falsos evangelios como la Teología de la liberación o el evangelio de Solentiname conforme a como lo señala Gálatas 1:6-10.
Asimismo, existen amplias referencias sobre la cruel represión marxista a la fe protestante durante el primer gobierno totalitario de Daniel Ortega en los años ochenta.
Chéster Membreño
Aniversario de Jinotega
En este mes de octubre los jinoteganos celebran sus magníficas fiestas tradicionales con motivo del aniversario de su departamento y ciudad que lleva su mismo nombre. Esta norteña ciudad está ubicada a solamente 160 km de la capital, Managua, en la que abundan bellas mujeres y gentes amables y hospitalarias, que les brindan la más cordial de las bienvenidas a los amigos turistas y visitantes.
El domingo 18 de octubre arrancarán dichas fiestas con la participación de hípicos de toda Nicaragua. ¡Nos vemos en Jinotega!
Salvador Pérez González
“Gatopardismo”
Felicito al doctor Emilio Álvarez Montalván por abordar el tema del “gatopardismo”, en su artículo publicado en este Diario el pasado 19 de septiembre titulado, “El gatopardo cumple 50 años”, que rige en Nicaragua desde la independencia hasta nuestros días.
Todas las constituciones, desde la primera de 1826 hasta la última que aún no está bien establecida como Carta Magna, contienen dos artículos que se repiten de manera infaltable en todas las constituciones hasta la fecha, dos artículos que debían ser básicos, verdaderos e inalterables. Uno de estos artículos afirma que la soberanía reside esencialmente en el pueblo y que el pueblo es la fuente de todo poder político. El otro artículo obliga al Presidente de la República a respetar y hacer cumplir las leyes. Mandato que con palabras similares repiten todas las constituciones emitidas hasta la fecha.
La realidad es muy distinta. Eso preceptos constitucionales no van más allá de ser dos grandes mentiras históricas con que los políticos y sus partidos han manejado a Nicaragua para su propio beneficio. Hay que preguntarse ¿Cuándo el pueblo ha elegido con sus votos a los diputados de la Asamblea Nacional? Nunca. Siempre han sido nombrados de dedo por los dueños de los partidos. ¿Respetan los presidentes y los altas jerarcas políticos, las leyes y la Constitución que es la primera ley de la nación? Cambiar la Constitución, desobedecerla, anularla a conveniencia de los pactos políticos ¿es una manera de respetar y hacer cumplir la Constitución?
El “gatopardismo” se inventó en Nicaragua y con él ha sido gobernado este país desde 1821. Las revoluciones y los cambios de gobierno, los fraudes electorales y los golpes de Estado, han sido para cambiar y que todo siga igual. En la actualidad dos amos políticos se han coludido para que el “gatopardismo” no deje de existir.
Mario Alfaro Alvarado