- Representante de Konrad Adenauer confirma que América Latina está desencantada de la política
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Hans-Hartwig Blomeier, representante de la Fundación Konrad Adenauer para América Latina, realiza este mes una gira por la región para tener una “visión directa de la situación en los países latinoamericanos”, pero sin haber concluido su viaje hace una radiografía exacta del estado de la política y la democracia regional, que describe con el cuidado de un diplomático: sin decir naciones ni apellidos, pero sin resultar nada abstracto, para quien conoce la realidad del país que habita.
Blomeier asegura que los latinoamericanos están desencantados de la política.
“Cualquier encuesta en la región demuestra que el desprestigio de los partidos políticos es enorme. Hay muchos casos donde la volatilidad de los sistemas de partidos es muy grande: aparecen y desaparecen, se limitan a una función electoral y no cumplen con sus funciones de formación de liderazgo, de formulación de políticas a mediano y largo plazo. Entonces ahí vemos una debilidad en la mayoría de los casos. Lógicamente hay que verlo por país y hay excepciones , pero en general hay un desafío muy grande en ese ámbito”, advierte el funcionario de la fundación alemana que tiene una de sus delegaciones en el país.
Además, considera que otro de los desafíos es lograr que los sistemas judiciales y electorales funcionen para que los ciudadanos tengan acceso a derechos y que vigilen el funcionamiento de la democracia, pues en esa medida contribuyen a la consolidación institucional y también del cumplimiento de una función pública que es la formación política para contar con ciudadanos democráticos, que no solamente marcan una boleta electoral.
Uno de los principales retos que Blomeier señala es la necesidad de reconciliar a los partidos políticos con los ciudadanos y cree que eso solamente se puede lograr en la medida en que los partidos trabajen también por las necesidades de la población, pero tampoco con populismos, “porque en la política no hay magia”.
“No es muy popular que un político diga que vamos a invertir en la formación política, porque mucha gente dice que ellos no comen de eso”, reconoce, pero agrega que esto es más sensible: “Lograr mejoras en la coyuntura y mejoras a largo plazo”, que le muestren a la gente la relación de la política con su vida cotidiana y su desarrollo.
Blomeier, quien prefiere no hablar de los montos de la cooperación de la fundación porque considera que el instrumento principal son sus objetivos, también sostiene que ellos no trabajan con los partidos por pesonalismos, sino por la formación de los liderazgos y tampoco duda del valor de los medios de comunicación para lograr esto.