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CORRESPONSAL/CHINANDEGA
La maestra chinandegana Marcia Martínez Solórzano lucía orgullosa la medalla que le impuso el escritor Sergio Ramírez Mercado, que la acreditaba como ganadora del Premio Nacional al Magisterio 2009.
Además de la medalla, la profesora Marcia obtuvo un premio de 10 mil dólares y una escultura del sacerdote y poeta Ernesto Cardenal.
El acto de premiación fue emotivo. Se realizó la noche del sábado en la iglesia parroquial San Juan Bautista, de la ciudad de Masatepe.
Éste es el tercer año en que se otorga el premio. En esta edición participaron más de 30 maestros de preescolar y primaria de distintos puntos del país. La selección la hizo un jurado calificador presidido por el doctor Carlos Tünnermann Bernheim.
La destacada profesora, con 47 años y 4 meses de labor, docente en el centro escolar Miguel Larreynaga, del barrio El Calvario, de Chinandega, ingresó al templo masatepino con los tres mejores estudiantes del municipio, mientras en el ambiente se dejaba escuchar el Himno al Maestro, ejecutado por la Orquesta Juvenil de la Camerata Bach.
Al acto hicieron presencia los embajadores Robert Callaham, de los Estados Unidos, y Thierry Frayse, de Francia.
Ramírez dijo que la maestra chinandegana fue premiada como docente, en busca de la excelencia y calidad de maestros que han dedicado su vida a enseñar a niños y jóvenes de Nicaragua.
LA NUEVA CONVOCATORIA
A inicios del próximo año se hará la convocatoria para el cuarto certamen al Premio Nacional del Magisterio, esta vez, por la manera alterna, los candidatos serán de la especialidad de secundaria.
El premio al Magisterio Nacional es uno de los programas educativos culturales de la Fundación Luisa Mercado, que el escritor Sergio Ramírez promueve para honrar la memoria de su progenitora.
La profesora galardonada agradeció a la Fundación Luisa Mercado por el premio y dedicó su triunfo a Dios y a su progenitor octogenario, Juan Martínez Rojas, mayor de los bomberos federados. Mencionó a sus cuatro hijos y esposo Carlos Molina.
La ceremonia de premiación se clausuró con el concierto de la Orquesta Juvenil, que dedicó a la profesora premiada la canción Nicaragua Mía, de Tino López Guerra.