- “¡Basta ya de muerte!”, claman religiosos mexicanos
Los obispos mexicanos del occidental estado de Michoacán lamentaron ayer el “clima de terror e incertidumbre” que azota a esa zona de México, donde en la última semana se ha recrudecido la violencia del cártel de La Familia.
“Es tiempo de levantar la voz y pedir en nombre de Dios: ¡Basta ya de muerte! Nadie podrá escapar del juicio divino y cada uno tendrá que dar cuenta de sus acciones. Hacemos un llamado a los involucrados en la violencia para que escuchen la voz de Dios que nos llama a la vida y a la paz”, señaló el obispo Alberto Suárez.
El Arzobispado de Morelia, la capital del estado de Michoacán, hizo público ayer un comunicado en el que los prelados expresan su “dolor” y “muy honda preocupación” por esta violencia, que el Gobierno federal quiere frenar reforzando con 5,500 miembros del Ejército, la Marina y la Policía Federal sus operativos en la zona.
“Son muchos los que han recibido amenazas y son objeto de extorsión y secuestro. La población vive la angustia de sentirse indefensa y las familias quedan terriblemente traumadas cuando alguno de los suyos es ultrajado. Hay pueblos que ante la inseguridad van quedando deshabitados”, advierten los obispos.
Para tratar de recuperar la paz en el estado los obispos llaman a sus fieles a sumarse a tres días de oración en todas las parroquias y comunidades del 23 al 25 de julio próximos.
“Utilicemos las Plegarias de la Reconciliación del Misal Romano, cuando la liturgia lo permita. Sería muy oportuno llamar a las tres de la tarde para que en el seno de cada familia se haga una oración”, concluye el mensaje de Suárez.