- Lo invitan a rezar junto con ellos, a ser transparente y a no manipular la religión
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Los obispos “agradecieron” al presidente Daniel Ortega la invitación a rezar que les hizo el sábado durante un acto público. Aunque afirmaron que sin que él se los pida, dedican parte de sus vidas a orar por las “necesidades del pueblo y sus gobernantes”. Además, aprovecharon para sugerirle que se dedique a “gobernar” para todo el pueblo, con “honestidad y transparencia” y sin “manipular la religión”.
“Desde muy de mañana hago siempre mi oración y dentro de la eucaristía también oramos. Seguramente el señor Presidente ha orado mucho, pero necesita que lo sigamos haciendo y nos está pidiendo que lo acompañemos”, dijo el Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes.
Sin embargo, reconoció que la Iglesia prefiere la oración en silencio, sin altoparlantes ni propaganda (tal y como lo acostumbra Ortega en la plazas y tarimas).
Brenes, junto con otros obispos, presidió ayer en el Seminario Nacional de Fátima el Primer Congreso Nacional sobre la Influencia de San Pablo en los Católicos.
Brenes lamentó que la solicitud de diálogo que la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) le hizo al Gobierno aún no haya sido contestada, y desmintió mantener comunicación constante a través de la primera dama, como lo declaró Ortega hace algunas semanas.
“En algunas ocasiones me ha llamado. (…) Pero tener el teléfono abierto diría que no. Personalmente no conozco los teléfonos, es mi secretario quien a veces la ha llamado, (…) ni siquiera tengo su número”, aseguró el obispo Brenes.
El referirse al fraude electoral dijo que prefería no pensar que la idea de Ortega de invitarlos a rezar surgió por las críticas que la CEN expresó sobre el tema. Y aprovechó para recordar que es de humanos cometer “errores” y se es “grande” cuando éstos se corrigen.
“Ojalá todos podamos aprender de nuestros errores y podamos ir consolidando una estructura (electoral) en la cual si no quedamos todos contentos, por lo menos que un buen porcentaje quede contento y podamos aceptar las decisiones”, aconsejó monseñor Brenes.
QUE APRENDA A ESCUCHAR
El Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio José Báez Ortega, acogió la invitación, pero recordó que orar no “exime” de hablar, porque quien ora vive en la verdad y tiene la obligación de trabajar por la justicia y denunciar las situaciones donde Dios no está presente.
Monseñor Báez recomendó a Ortega aprender a escuchar, tener la nobleza de corazón para hacer “un examen de conciencia y a desarrollar la capacidad de la autocrítica, porque las instituciones humanas que no son autocríticas se dirigen hacia la autodestrucción”, dijo.
“Que también el Gobierno reconozca los aspectos negativos y las cosas que tiene que corregir. Lo más fácil es siempre echarle la culpa a los demás, (…) y en el fondo siempre el que sufre es el pueblo y los más pobres”, expresó monseñor Báez.
Agregó que últimamente la “tensión” entre el Ejecutivo y la Conferencia Episcopal ha crecido, y lamentó que al final sea el pueblo el que sufra las consecuencias. “Lo ideal sería que hubiera una relación de mayor armonía y de amistad”, instó monseñor Báez.
NO MANIPULAR LA ORACIÓN
Para Báez hablar de la oración es algo muy delicado y quien lo hace debe demostrar su fe a través de su vida. “Orar no es simplemente hablar o decir palabras. La oración no es un rito mágico. Quien ora compromete su vida a vivir de alguna manera según la voluntad de Dios”, explicó Báez.
El Obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, le recordó a Ortega que la oración debe nacer del amor y no de la manipulación para justificar “posiciones” que no van acordes con la justicia. “La paz nace de la justicia y de la verdad. Si no buscamos la verdad y trabajamos por la justicia, es mentira que haya paz. Lo que hay es un barniz de paz, un dulcificar, a través de palabras, situaciones que en el fondo están podridas y terminarán por derrumbarse”, aseguró Mata.
Además, invitó a Ortega a gobernar con transparencia y honestidad para todo el país y a no escudarse en la religión. “Que sea honesto y transparente. Que los dineros que vienen no son para una familia o una persona, sino para el pueblo y el pueblo tiene el derecho a saber qué dinero se está manejando a su nombre”, enfatizó Mata.
Mata cree que Ortega es muy creyente de la oración y que eso lo empujó a mantener a los rezadores en las rotondas durante tanto tiempo. Y aprovechó para aconsejarle que cumpla sus compromisos con estas personas.
Lamentó que el Presidente haya “manipulado” la oración de San Francisco y aseguró que la unidad de un pueblo no se busca “queriendo azuzar las bajas pasiones de un pueblo”, porque las cosas se pueden decir con propiedad y con altura.
Por su parte, el Obispo de Granada, Bernardo Hombach, se preguntó si el presidente Ortega tendrá la “autoridad” para mandar a los obispos a rezar; y sugirió que se reúnan para hacerlo juntos. También lo invitó a gobernar de manera “justa, a trabajar por el restablecimiento del Estado de Derecho”.