- Su ambigüedad respecto a la reelección es sólo una fachada, afirman
La ambigüedad del presidente colombiano, Álvaro Uribe, frente a una segunda reelección es sólo una fachada, pues todas sus maniobras en la sombra apuntan a un tercer período consecutivo, señalaron líderes opositores.
El jueves, el mandatario estimó “inconveniente” una nueva reelección en 2010, señalando que le preocupa ser visto “como alguien apegado al poder”, pero horas después matizó su declaración indicando que está en una “encrucijada” pues quiere que sus políticas se mantengan.
Uribe “no quiere mostrarse como un dictador y destructor de la Constitución, pero su adicción al poder lo va a convertir en un líder antidemocrático”, dijo el senador Luis Carlos Avellaneda, vocero del partido de izquierda Polo Democrático Alternativa (PDA).
“No hay ningún giro, lo único que cambió es que el Presidente antes era frentero y hoy es un solapado, que está poniendo todas sus fichas en función de la reelección”, agregó.
“Si no tuviera intención de reelegirse ya hubiera parado el referendo (que decidirá el tema de la reelección)”, aseguró la senadora liberal Cecilia López, precandidata presidencial, para quien las nuevas declaraciones de Uribe son “una expresión de egoísmo y desprecio por el país”.
Según López, el mandatario da largas a su candidatura porque “no ve el camino fácil”, pues el referendo enfrenta múltiples cuestionamientos, al tiempo que debilita a sus contrincantes “acaparando el debate”.
La politóloga Claudia López sostiene que la ambigüedad de Uribe es sólo de palabra, pues “los hechos son contundentes” en cuanto a su interés de seguir en el poder, incluso dando “prebendas” a congresistas que aprobaron el referendo.