- En guerra de insultos con el presidente del parlamento hondureño
TEGUCIGALPA/ACAN-EFE
El gobernante hondureño Manuel Zelaya y el presidente del Parlamento, Roberto Micheletti, se intercambiaron ayer insultos como “trastornado” o alucinado por la “fiebre porcina”, a raíz de una denuncia del legislador por unas amenazas de muerte.
El “fuego” lo abrió el presidente del Parlamento, Roberto Micheletti, quien denunció que había recibido amenazas de muerte, de las que responsabilizó “al Poder Ejecutivo”.
Micheletti también acusó al gobernante, sin citarlo por su nombre, de ser “un trastornado que quiere quedarse con el poder del país” por promover una campaña a favor de una Asamblea Nacional Constituyente, que reforme la actual Carta Magna.
“Yo aquí públicamente responsabilizo al Poder Ejecutivo si algo me pasase a mí o a mi familia, a mis hijos o a mi esposa, porque ya basta, porque yo creo que nosotros no tenemos por qué estar sufriendo situaciones de aspiraciones de un trastornado que quiere quedarse con el poder del país”, expresó.
Zelaya, en declaraciones a ACAN-EFE en Managua, donde viajó ayer, asistió a una cumbre centroamericana de mandatarios, respondió que “quienes hacen esas denuncias tienen fiebre porcina (gripe A) y están delirando”.
“Así hay que tratar a la gente que hace ese tipo de denuncias”, dijo Zelaya entre risas.
Micheletti había dicho en el Parlamento que desde hace tres años es víctima de una “campaña sostenida de insultos” desde el Ejecutivo.
Además atribuyó la campaña de Zelaya para que se reforme la Constitución a su intención de seguir en el poder, aunque su mandato concluye el 27 de enero de 2010, lo que el Presidente ha negado en varias ocasiones.
El mandatario promueve una “cuarta urna”, que se sumará a las de presidente, diputados y alcaldes en las elecciones generales de noviembre próximo, para que los hondureños, según él, decidan si quieren una Asamblea Nacional Constituyente.
Dicha propuesta tiene divididos a los hondureños.