- Expertos en informática echan por tierra versión del Gobierno sobre “documento Núñez” contra los obispos
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Un grupo de ingenieros en informática que trabaja en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) aclaró a LA PRENSA que la versión de un “hacker de lujo”, primero, y “alguien identificado”, después, ofrecidas por el Gobierno en relación a un escrito difamatorio contra la Iglesia, carecen de sustento.
Según los expertos, las versiones no concuerdan porque “hackear” (penetrar) un correo electrónico es una cosa y hacerlo con un sitio web es otra.
“Se hackean los correos para divulgar información en nombre del usuario de esa dirección. Si se hizo en el portal fue para cambiar lo que hay ahí y se publica. En ese caso se habrían dado cuenta de inmediato y retiran el escrito, ya que generalmente hay un responsable de vigilar el contenido de esos sitios”, dijo uno de los ingenieros que solicitó la omisión de su nombre.
“Recuerde que esta universidad es pública y podemos tener problemas”, dijeron los especialistas consultados.
Aseguraron que existe la posibilidad de que el “hacker” haya violado el correo o el sitio web, porque eso depende del sistema de seguridad que tiene instalado la Presidencia en su red.
También depende de la seguridad que le brinda la empresa que le proporciona el servicio de internet, que es IBW, que prefirió no opinar sobre el tema aduciendo que todos sus ingenieros estaban en capacitación.
Los ingenieros de la UNI consideran que, por tratarse de la Presidencia, es poco factible, aunque no imposible, que alguien ajeno haya logrado hacerlo y que los principales sospechosos deben ser los especialistas en informática que tienen acceso al servidor de la Presidencia, pero dejan claro que no es tan fácil descubrir el nombre del responsable.
“Cuando se da un ataque (de hacker), sea desde una computadora ajena a la red o de una que la comparte, una investigación especializada lo único que revelará son los IP de la fuente y las rutas de la máquina que se utilizó para cometer el acto, que por cierto está tipificado como delito en el nuevo Código Penal, pero sólo un ‘mago’ podría asegurar el nombre del culpable”, explicó otro ingeniero.
Agregó que las empresas que ofrecen el servicio de internet pueden proporcionar el nombre de la persona o empresa a la que se le proporciona el servicio de internet, y que eso daría una pista para acercarse al “hacker”, pero no a su nombre.
También aclara que si alguien fue capaz de cometer el delito fue porque es un experto en informática y por lo tanto nunca se expondría a ser descubierto. “Si se hizo, debió ser desde un cíber y puede llegar ahí, pero nunca al usuario que manipuló la computadora”, enfatiza el experto.
El lunes por la noche después de reunirse con el Cardenal Miguel Obando, el presidente Daniel Ortega se refirió al documento divulgado a inicios de mayo y aseguró que “alguien introdujo” el documento en el portal del Gobierno.
“Apareció la nota aquella que querían comprometer al Gobierno a través del compañero Orlando Núñez. Una nota que se introdujo en el portal de la Presidencia, y les puedo decir más, se estaban introduciendo otras notas y logramos detectarlas (…), tenemos nombres y apellidos de las personas”, aseguró Ortega.
La versión no concuerda con la ofrecida por la primera dama Rosario Murillo, quien atribuyó la divulgación del escrito atribuido al asesor presidencial Orlando Núñez a un “hacker de lujo”.