- Luego de dos matrimonios fracasados, el mexicano no sólo dice sentirse listo para una nueva relación, sino que además lanza un disco en el que se declara culpable de sus penas de amor
MIAMI BEACH / FLORIDA / EE.UU. (AP)
Sin dudarlo, Cristian Castro admite: “El culpable soy yo”. ¿Culpable de qué? Culpable de haber amado tanto, de entregarse, de enamorarse, de haber apostado al amor, y de muchas consecuencias, asegura el cantante.
Pero más allá de los fracasos que significan dos divorcios, el artista mexicano dice que aún cree en el amor y que desea tener una novia porque se siente más preparado.
“Tanto en una como en otra relación, siempre he sido como el culpable yo, de querer arriesgar ahí, de querer apostar ahí, de querer amar ahí”, manifestó Castro en una entrevista reciente con motivo del lanzamiento de su nuevo disco El Culpable Soy Yo, que será el próximo 28 de abril.
Luego de meditar un instante, recapacita y también culpa de sus divorcios a la precipitación con la que sucedieron sus matrimonios con la paraguaya Gabriela Bo y la argentina Valeria Liberman. “Esa precipitación de arrancar una vida en matrimonio que todavía no estaba lista y fundada”, dijo el cantante en la entrevista, realizada en el ruidoso jardín de un hotel ubicado en una concurrida calle con vista al Océano Atlántico.
Castro, que dedica su disco número 13 a su abuela materna, quien lo cuidó durante su infancia, asegura que ahora tiene la claridad necesaria para fundar un amor que esté basado en el cariño mutuo.
“Se me antoja mucho tener una novia”, sostuvo el intérprete de 34 años, “me encantaría tener un amor real, que me llenara el corazón de mucha alegría, esperanza y compañía”, agregó.
UN NUEVO CAPÍTULO
De hablar pausado, y por momentos distraído por la fuerte música proveniente del restaurante del hotel, Castro reveló que se siente en un momento especial, como en “un renacimiento personal y profesional, un nuevo capítulo”.
Sin embargo, admitió que preparar su nuevo disco le resultó más demandante que producciones anteriores.
“Fue difícil”, expresó el hijo de la actriz Verónica Castro. “Dentro de mí … quería reflejar una naturalidad muy grande, frescura y una sorpresa también”.
Reflexionando, el llamado “Gallito Feliz” dijo que tal vez parte de esa dificultad surgió por la situación personal que estaba viviendo tras su divorcio de Liberman, aunque también expresó que se sentía “en una tensión y un compromiso grande para sacar un disco que no tuviera desperdicio”.
El álbum de 11 canciones, tres de las cuales fueron compuestas por Castro, representa el regreso del cantante al género pop.
Su disco anterior, El Indomable, fue un tributo de rancheras que quiso hacerle a su México natal.
El Culpable Soy Yo, cuyo lanzamiento internacional oficial es a finales de abril, se venderá primero en Estados Unidos, Puerto Rico y México y a partir de la primera semana de mayo llegará a Argentina, Chile, Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador y Centroamérica.
DEJÓ FUERA TEMAS DE INTEGRANTES DE SIN BANDERA Y CAMILA
Grabado entre noviembre de 2008 y febrero de 2009 en México, Miami y San Diego, el nuevo álbum contó con cuatro productores: Kiko Cibrian, con quien Castro forjó los éxitos de principios de su carrera; Armando Ávila de La Quinta Estación; AB Quintanilla III, autor junto a Luigi Giraldo del sencillo No me Digas; y el italiano Christian Leuzzi.
“Quería algo muy importante y por eso convoqué a tanta gente”, manifestó Castro, y reveló que tuvo que descartar canciones de Noel Schajris, de Sin Bandera, y Mario Domm, de Camila, por falta de espacio.
“Te puedes dar cuenta de que estaba nervioso cuando convoco a tantos productores. Estoy nervioso, con ganas de encontrar algo que funcione, que sea competitivo”, admitió el cantante, que por momentos no dejaba de mirar los dos teléfonos celulares que tenía apoyados en la mesa.
Castro, que inició su carrera discográfica en 1991 y ha vendido más de 10 millones de discos, expresó que a los 17 años abandonó sus estudios secundarios para dedicarse a tiempo completo a la música. Ahora los ha retomado y hasta piensa estudiar genética y artes visuales en la universidad.
Me gusta “número uno la música, es importante tal vez adentrarme mucho más en el terreno musical”, reveló, “y la genética. Me gustaría tener ese conocimiento extra, saber quiénes somos”.