- El nandaimeño Everth Cabrera se abre paso en la historia a pura velocidad
[/doap_box]
Al ritmo de la velocidad de sus piernas, que por lo visto sólo saben moverse al máximo, Everth Cabrera nos ha llevado de la sorpresa a la admiración, mientras se sitúa en el umbral de la historia, con sus baterías bien cargadas y su mochila repleta de sueños.
Cabrera, el nandaimeño de 22 años, que ha saltado desde Clase A media a los campos de entrenamiento de las Grandes Ligas, está a sólo instantes de convertirse en el décimo nicaragüense que alcanza la excelencia en el beisbol con San Diego.
Y ante su inminente estreno como big leaguer, las expectativas son variadas sobre este pelotero, cuyo fundamento es la velocidad, más su buena defensa y agresividad al jugar, movido todo por una voluntad férrea y una energía que contagia.
¿Qué podrá hacer Cabrera?, ¿qué tipo de jugador es?, ¿cómo lo usarán los Padres?, ¿qué futuro tiene en las Mayores?, ¿cuánto le llevará adaptarse al pitcheo de Grandes Ligas? En fin, hay muchas preguntas que sólo el tiempo podrá resolver.
Sin embargo, vamos a partir de lo que ya sabemos de Everth, para luego intentar hacer una proyección sin dejar de tener en cuenta que, en beisbol, nunca hay garantía de nada, y que lo que se vislumbra que puede ocurrir, quizá nunca suceda. Vamos a Cabrera:
VELOCIDAD
Es su principal arma. Everth ha sido medido en 6.4 segundos en las 60 yardas. Se trata de un registro que indica que su velocidad es una herramienta sobre el promedio de Grandes Ligas (7). Cuando alguien corre a esta velocidad y si dispone de un buen porcentaje sobre las bases se le proyecta para más de 40 robos por campaña.
DEFENSA
Manejar el guante es otra de sus habilidades sobre el promedio. Es seguro, con manos suaves y muy precisas. Dispone de un amplio rango de cobertura y un buen sentido de reacción. Es rápido para leer los batazos y cuenta con el instinto correcto de un defensor en el cuadro interior. Puede jugar en el short y en la segunda base.
BRAZO
Tiene un cañón por brazo. Está también sobre el promedio. Y justamente esa fortaleza y puntería es lo que lo hace alguien confiable en segunda o short. En segunda puede disparar en el aire con potencia y precisión, y en las paradas cortas, maneja todos los ángulos con un brazo fuerte y saludable, que además, ahora está muy educado.
BATEO
Aunque ha mejorado su capacidad selectiva y disciplina en el home, el mejor dato obtenido últimamente es la forma cómo respondió en los entrenamientos ante el pitcheo de Grandes Ligas. Cerró fuerte. Tiene buen tacto, es agresivo y empuja bien los envíos afuera. Parece más adaptado a izquierda, pero es hábil con ambas manos.
PODER
No tiene poder, aunque puede conectar extrabases ocasionalmente y quizá uno que otro jonrón, pero la fuerza no es una de sus virtudes. De hecho el bateo es un aspecto en el que tiene que trabajar aún, pero debe mantenerse concentrado en poner la bola en juego y correr. Su swing es corto y compacto, con brazos rápidos y va directo a la bola.
HÁBITOS
Es un gran trabajador. Siempre ha entrenado extra para alcanzar sus metas. El hecho de ser pequeño (5’9 pies) lo ha llevado a excederse en su esfuerzo para poder llamar la atención y lo ha conseguido. Sabe escuchar y obedecer. Tiene mucha vitalidad y parece divertirse siempre en medio de agotadoras jornadas de trabajo.
ROL EN LOS PADRES
Le han asignado el puesto de suplente del shortstop regular Luis Rodríguez. Pero muchos creen que tiene suficiente talento para terminar convertido en el titular. Puede jugar en el short y la segunda, y tendrá mucho trabajo como corredor emergente. Así que comenzará en el banco, pero puede terminar en la alineación diaria.
LO MÁS DURO
Será verlo batear con regularidad ante un pitcheo exigente y sobre todo porque comienza en el banco y tendrá que salir de un momento a otro, y lucir bien. Distinto es cuando hay un puesto asignado en el line up diario, pero su velocidad, guante y brazo, van a ser su principal soporte, mientras pasa la fase de adaptación.