- En vísperas de los comicios
La lucha contra la delincuencia, uno de los principales problemas que afectan a los salvadoreños, se incrementó en vísperas de las elecciones del domingo, con operaciones policiales para atrapar a sospechosos de crímenes, en su mayoría pandilleros.
A la luz de la luna y de focos de alumbrado público en la fresca madrugada salvadoreña de este martes, al menos 300 agentes de unidades élite de la Policía recorrían a pie o en auto, calles en la ciudad Nueva Concepción, 80 km al norte de San Salvador, en busca de las casas de medio centenar de delincuentes requeridos por la justicia.
Con fusiles de asalto o pistolas en mano, varios agentes llegaron a una casa y tras anunciar su presencia con el grito de “¡Abran!, es la Policía”, tumbaron de varias patadas una puerta e inmediatamente corrieron a su interior. Sin dejar de apuntar con sus armas, ordenaron a un joven no identificado que se tirase al piso de tierra; quedaba detenido por asesinato.
Grupos de agentes acompañados de fiscales recorrieron distintos lugares en esa ciudad norteña donde, en el último par de semanas, se había registrado al menos una decena de homicidios, todos atribuidos a miembros de pandillas.
“No sé por qué nos están llevando detenidos, es todo una farsa, no he cometido ningún crimen”, decía con enfado un pandillero de la Mara Salvatrucha, Antonio López, luego de ser detenido por la Policía.
Tras casi seis horas de operativo en Nueva Concepción, la Policía logró detener a una veintena de personas reclamadas por la justicia. Cifras de la misma Policía señalan que en el país ocurre un promedio de 11 a 12 homicidios diarios, además de los incontables asaltos a mano armada en plena vía pública.