El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, dijo que la economía mundial debe cambiar después de la crisis. (LA PRENSA/G. Flores)

“Que ese mayor gasto se enfoque muy bien”

El Banco Interamericano de Desarrollo pretende respaldar a los países en desarrollo para que enfrenten la crisis y, con ese fin, propondrá un fondo de US$400 millones [doap_box title=»Una nueva economía» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] “El gran debate es que cuál será la nueva economía y allí es que hay que centrarse, no hay que quedarse hablando […]

  • El Banco Interamericano de Desarrollo pretende respaldar a los países en desarrollo para que enfrenten la crisis y, con ese fin, propondrá un fondo de US$400 millones
[doap_box title=»Una nueva economía» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

“El gran debate es que cuál será la nueva economía y allí es que hay que centrarse, no hay que quedarse hablando de crisis porque te quedas en ella. Hay que pensar en cómo pasamos este problema y pensamos como países, nos anticipamos a lo que va a haber allí. Es difícil anticipar cómo será la nueva economía, pero sí podemos decir que será una economía más basada en el trabajo, en el ahorro, y mucho menos en la especulación y el dinero fácil; y en eso los latinoamericanos tenemos ventaja”, explicó Moreno.

“Yo creo que el Estado regulador no se puede quitar. Esa idea de que el Estado desaparece es absurda; yo creo que uno necesita en esto no sólo más Estado, sino también más mercado. Ni lo uno ni lo otro, pero la regulación es fundamental”.

“Nosotros debemos estar desembolsando 2,500 millones de dólares este año a la región centroamericana, República Dominicana y Panamá. El banco en los últimos dos o tres años ha incrementado significativamente su actividad y me siento muy contento que sea así, pues son recursos que se vienen aprobando”, puntualizó.

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Luis Alberto Moreno, presidente del BID

El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, dijo a LA PRENSA que una vez superada la crisis financiera mundial, la economía del planeta no será la misma. Habrá cambios profundos en la forma de hacer negocios, estará “basada más en el trabajo y el ahorro, que en la especulación y la búsqueda de dinero fácil”, indicó ayer en una entrevista.

Reiteró que Nicaragua no puede acceder a los fondos no concesionales del BID, pero tiene otras opciones que ese banco está creando para atender las necesidades de países éste, para lo cual esperan crear un fondo de 400 millones de dólares.

Usted ya mencionó que Nicaragua no puede acceder a fondos no concesionales del BID, pero ¿qué puede obtener el país de este banco para enfrentar la crisis?

Nicaragua, al igual que Honduras, Bolivia, Guyana, al igual Haití, hacen parte de un grupo de países a los que el Banco da un tratamiento especial por ser los países más pobres de la región, con mayores necesidades. Ese tratamiento consiste en dar créditos muy concesionales, a tasas de interés muy bajas y plazos muy largos. A Nicaragua son créditos a 40 años. No olvidemos que el Banco hizo un esfuerzo muy grande al hacer un perdón de deuda, hace dos años. Cuando hicimos ese perdón de deuda y las conversaciones que tuvimos con el Gobierno de Nicaragua, se hablaba del balance que tenía que hacer, qué tan grande era el perdón de deuda y en cuánto se podían reducir los flujos, y la totalidad de los países dijeron que se hiciera la mayor reducción de deuda posible. Nadie anticipaba que llegáramos a una crisis como la que tenemos en la actualidad. ¿Qué hacemos para responder a esta crisis? Lo primero que hacemos es aumentar los recursos, aumentar la ventanilla de recursos, en parte por recursos de la República de China que recientemente ingresó al BID y es así como entonces, este año, vamos a estar aumentando nuestros recursos dentro de esa ventanilla concesional, lo que nos daría cerca de 96 millones de dólares para Nicaragua este año. Éste es el punto de vista del Banco.

Pero estamos haciendo más cosas. Hay una cantidad de proyectos, cerca de 61 proyectos en Nicaragua, que tienen por distintas razones demoras en la ejecución. Nuestro afán no es hacer los proyectos por hacerlos, sino hacerlos bien y por eso estamos dispuestos a invertir en las unidades ejecutoras. Hay temas de trámites que se está viendo, cómo flexibilizarlos, que es lo que se nos ha pedido, no solamente el ministro (Alberto) Guevara y el Gobierno, sino también los demás países reunidos aquí en Nicaragua, cómo encontrar más flexibilidad de parte del Banco. Entendemos que, aunque eso es importante, no es suficiente en el mediano plazo y por esa razón estamos trabajando en varias direcciones. La primera, lo vamos a plantear en Medellín y lo estamos discutiendo aquí. Es un aumento de capital del Banco para que pueda atender mejor las necesidades de toda la región. Nosotros estamos haciendo hasta lo imposible, pero obviamente un ritmo tan grande de aumento en el crédito este año no es sostenible en el tiempo, razón por la cual es muy importante entender que las necesidades de capital en la región seguirán, que los problemas de pobrezas se pueden agravar como consecuencia de la crisis y que esto va a tomar años en resolver. Y es por eso que queremos capitalizar el Fondo de Operaciones Especiales que esta ventanilla de préstamos concesionales, a la cual accede Nicaragua, lo que nos permitiría tener un fondo de cerca de 400 millones de dólares.

Y el sector privado, ¿cómo queda?

Tenemos que trabajar con el sector privado para que fluya la liquidez al sistema financiero nicaragüense. Cómo se hace por la vía de una serie de instrumentos, de las ventanillas privadas del banco, para apoyar al sistema financiero nicaragüense, eso lo hablamos ayer con el Gobierno y esperamos poder trabajar en esa dirección.

Usted decía que vendrá una misión especial, para hacer una revisión de las necesidades de financiamiento.

Lo primero, no es por las finanzas públicas del país que Nicaragua no puede acceder a esa lista de países (con créditos no concesionales), la pregunta implica que hay problemas con las finanzas públicas de Nicaragua, pero no. Al contrario, se han venido haciendo esfuerzos para mantener una economía bien manejada. Eso no quiere decir que Nicaragua tenga temas atingentes a su historia que requieren de instituciones que den crédito concesionales al país, créditos de largo plazo a bajas tasas de interés. Son sólo cinco países, de los 26 que conforman la familia del BID, que reciben recursos concesionales todos los años. Un crédito típico que da el BID puede durar 20 años, de los que da el BID a estos países, la tasa de interés es significativamente más baja para Nicaragua. Esta línea de crédito de liquidez que nosotros tenemos es una línea costosa y, como tal, creemos que sería muy onerosa para el Gobierno, razón por la cual estamos buscando otras alternativas con el sector privado, para ver cómo irrigamos liquidez a las instituciones financieras.

El Gobierno nicaragüense piensa en un banco de desarrollo. ¿El BID podría apoyar un proyecto de este tipo? ¿Han tenido solicitud para el mismo?

Que yo sepa, no tenemos ninguna solicitud; dicho eso, el Banco ha trabajado con los bancos de desarrollo de muchos países, los ha apoyado en todas sus etapas de formación y aún hoy en México, Colombia, Chile; a todos los países que tienen bancos de desarrollo el BID siempre les ha dado recursos.

¿Qué proyecciones tiene el BID sobre el desarrollo de la crisis económica y financiera internacional?

No hay duda de que uno de los grandes temas que hay que entender es el hecho de que Estados Unidos dijo que van a tener que financiar trillones de dólares en estímulos fiscales y que van a tener que llegar al mercado. Qué tanto se demora darle vuelta a la crisis, es un tanto entrarle a la bola de cristal. Estamos ante un hecho en el que las soluciones al sistema financiero norteamericano todavía no han terminado, y mientras eso no pase veo difícil que salgamos de esta situación. Corregir eso no va a ser rápido, independiente que el quiebre de la curva de recesión sea a finales de este año, no hay duda que la recuperación será lenta. Instituciones multilaterales se volverán muy importantes en esta época de crisis.

Para los países del istmo centroamericano, ¿cuáles son los sectores por donde afectará más la crisis?

Uno, sin duda, las remesas. La gente que está fuera de sus países ya no la manda con la intensidad que lo hacía antes. Ellos mismos están con problemas de empleos; ese dinero que enviaban, en Nicaragua, por ejemplo, tendrá un efecto en el empleo, pero principalmente en el consumo, porque en algunos casos enviaban dinero par financiar microempresas, pero sobre todo consumo. El turismo, la exportación de manufactura, en la medida que el motor principal de la economía mundial, y en especial para estos países, como Estados Unidos, los puestos de maquila como en Nicaragua se resienten. Por último, los precios de los productos básicos, que de alguna manera se han venido bajando. Ese conjunto de efectos a través de los canales de transmisión están golpeando. Pero en la medida que se desacelera la economía se reducen los impuestos. Entonces, esto en la actualidad es un reto para el Gobierno, que no tiene alternativa más que hacer lo que se hace en la época de las vacas flacas. Hacer una serie de ajustes y aumentar los déficit fiscales. En ese proceso, en el que uno gasta más, uno tiene que ser más efectivo. Pero hablar que vamos a salir rápido de esa situación es difícil. En otras épocas, cuando hubo crisis en Latinoamérica, las grandes economías no estaban en la situación que están hoy día, y que por la vía de las exportaciones lograron salir adelante.

A propósito de estas medidas, muchos países están planteando la necesidad de un aumento en el déficit. ¿Cómo ve este planteamiento?

Yo creo que es inevitable aumentar el gasto en esta época, pero eso supone que ese mayor gasto se enfoque muy bien y ésa es la receta de cada país. Lo más importante es preservar las ganancias que logramos en los últimos años, cerca de 34 millones de personas que salieron de la extrema pobreza, y si esas familias que salieron de la extrema pobreza vuelven a caer en la extrema pobreza, pues, nos tomará muchos años volver a salir de eso, digamos todas las redes sociales, los amortiguadores sociales muy importante en mantener esos gastos. Los gastos suntuarios son los que hay que recortar.

Las perspectivas internacionales son desalentadoras, ¿debemos esperar lo peor?

Yo no creo que si uno se va a concentrar a ver la crisis como una maratón, a ver quién pasa en el mercado de valores, lo más seguro es que se va a quedar para siempre allí. Yo creo que lo que hay que mirar es la tendencia de largo plazo.

¿Estamos en manos de lo que hagan los países más desarrollados, entonces?

Nosotros no podemos quedar cruzados de mano, no hay duda que lo que pase en los países grandes va a afectar a todos los países. Si la economía más grande del mundo tiene problemas, pues el resto del mundo los tiene.

Economía

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