- Se trata de la transnacional estadounidense Cargill
El Gobierno venezolano ejecutó ayer la fase previa a la expropiación en firme de una planta arrocera de la transnacional estadounidense Cargill, en una nueva etapa de su empeño nacionalizador, centrado ahora en el sector de alimentos básicos.
La expropiación está “en ejecución previa”, dijo ayer el titular de la oficina gubernamental Silos, Depósitos y Almacenes (Sada), Carlos Osorio, un día después de que el presidente Hugo Chávez ordenara la medida y una adicional investigación judicial a Cargill.
La firma estadounidense “viola” leyes que garantizan el acceso de la población a alimentos de calidad y con precios justos, denunció el gobernante de Venezuela, promotor del llamado “socialismo del siglo XXI”.
La intervención estatal complementa denuncias del Gobierno, que dice haber verificado que ésa y otras empresas producen sólo un 10 por ciento de arroz en presentaciones populares, cuyos precios son fijados por el Gobierno desde 2003, mientras que el restante 90 por ciento son variedades “saborizadas” con precio libre.
El ministro de Agricultura y Tierras, Elías Jaua, confirmó que el primer paso fue ayer “la toma del control” por sus funcionarios de la planta de arroz de Cargill ubicada en el estado de Portuguesa, en el occidente del país.
Cargill, que opera en Venezuela desde 1986 con unos 2,000 empleados, según datos de la propia empresa, también produce en el país suramericano aceites, harina, pasta, azúcar, café, leche, margarina, levadura y productos para mascotas, en otra decena de plantas no afectadas por la decisión del Gobierno.
GOBIERNO QUIERE “ACUERDO AMIGABLE”
El ministro Jaua destacó que desde ahora está a la espera de “un acuerdo amigable” con los responsables de Cargill, para la definición del monto de la indemnización respectiva que deberá pagar el Estado venezolano.
LA VERSIÓN DE CARGILL
Por su lado, la filial en Venezuela de Cargill afirmó ayer que la planta procesadora que le será expropiada por el Gobierno por no producir arroz blanco, que se vende con precio regulado, fue diseñada para manufacturar sólo ese cereal tipo “parboiled” o vaporizado (arroz precocido).
Cargill de Venezuela expresó en un comunicado que “espera la oportunidad de aclarar su situación ante el Gobierno de Venezuela”, y afirmó que es “respetuosa de las decisiones” del Ejecutivo del país suramericano.
La empresa resaltó además “su compromiso de producción de alimentos en Venezuela, apegado a las leyes y normativas vigentes”.
La transnacional estadounidense explicó en su comunicado que la planta de Portuguesa “fue diseñada exclusivamente para manufacturar arroz parboiled, el cual produce en la planta desde hace siete años”.
“Cargill produce arroz parboiled desde hace 13 años en Venezuela”, agregó el comunicado de la transnacional.
La medida contra la planta estadounidense fue anunciada por Chávez tras advertir que procederá de igual forma con la venezolana Polar, otra gigante productora de alimentos, si no corrige políticas que desde el fin de semana le cuestan una “intervención temporal” de noventa días.
Chávez inició en 2007 un vasto plan nacionalizador, en el que ha incluido, entre otros “sectores estratégicos”, al del petróleo, la electricidad, las tierras y la telefonía, tras previas o posteriores indemnizaciones o acuerdos de compraventa.
El plan continuó en 2008 con los sectores del cemento y el siderúrgico, mientras que quedó pendiente una incursión estatal en el bancario, con intenciones de compra del Banco de Venezuela al grupo español Santander, anunciada públicamente por el mandatario.