Empleados públicos a bordo de este camión con placa estatal se dirigían hacia una de las rotondas de Managua ayer en horas del mediodía. ( LA PRENSA/B. Picado)

Reaparecen autoproclamados “dueños de calles y rotondas”

Aunque sin el mismo ánimo y con menos simpatizantes que en otras ocasiones, desde ayer por la tarde, los sandinistas se tomaron las rotondas de la capital para iniciar los festejos del 30 aniversario de la revolución que derrocó a la dictadura somocista el 19 de julio de 1979, dentro de 140 días. El plantón […]

Aunque sin el mismo ánimo y con menos simpatizantes que en otras ocasiones, desde ayer por la tarde, los sandinistas se tomaron las rotondas de la capital para iniciar los festejos del 30 aniversario de la revolución que derrocó a la dictadura somocista el 19 de julio de 1979, dentro de 140 días.

El plantón más grande tenía ayer menos de cien personas, entre empleados del INSS y empresarios, y se instaló en la Rotonda de Plaza Inter, lugar por donde se tiene previsto que hoy pase la marcha Azul y Blanco convocada por la Unión Ciudadana por la Democracia (UDC) para exigir la revisión de las actas electorales, bajo la supervisión de observadores nacionales y extranjeros.

En cambio las rotondas Universitaria Rigoberto López Pérez y Cristo Rey lucían desérticas, ya que incluso los rezadores cada vez son menos.

En la Rotonda el Periodista, entre 30 y 40 trabajadores de la Alcaldía de Managua, el Consejo Supremo Electoral y la Empresa Portuaria intentaban esquivar el inclemente sol, mientras escuchaban al grupo América Vive interpretar canciones de protesta y tres sujetos disparaban, apresurados, un cargamento de morteros.

En la Rotonda Jean Paul Genie otro pequeño grupo, en este caso habitantes del barrio Liberia, trataba de llamar la atención de la gran cantidad de conductores que transitan por la zona a esa hora de la tarde.

DE TODO EN ABUNDANCIA

Aunque la asistencia de seguidores fue escasa, el partido o el Gobierno no escatimó en gastos, aparatos reproductores de sonido, camisetas, banderas y grupos musicales. Lanzamorteros y morteros se veían en abundancia.

Tampoco faltó el transporte: buses del transporte urbano colectivo y vehículos con placas del Estado permanecían estacionados en los lugares, para movilizar a los “celebrantes”.

En el plantón de Plaza Inter había, además, agua embotellada, gaseosas y cerveza. Juan Argeñal, que se identificó como pequeño empresario, dijo que eso no era parte de la logística del evento, sino una donación que recibieron.

“Vino gente de una empresa privada y nos trajo todo esto de regalo, para compartir en nuestra celebración”, aseguró, mientras intentaba recordar el nombre del donante, pero luego dijo que en realidad no les preguntó de dónde eran.

Según Argeñal, a partir de ayer y por el resto del año, los trabajadores, estatales y privados, estudiantes y todo el que lo desee celebrará cada día, para que “el pueblo obtenga más victorias”.

Además, afirmó que el nuevo horario de las instituciones del Estado, que ahora deja de laborar al mediodía, “facilita la participación de sus trabajadores en estas celebraciones que durarán todo el año”.

POLICÍA NO SABE SI TIENEN PERMISO

Por su parte, la comisionada Mirlen Méndez, del Distrito Cinco de la Policía Nacional, explicó que bajo el Plan 30 Aniversario se estaba dando cobertura a la actividad para resguardar a los participantes y evitar accidentes, especialmente en la Rotonda Jean Paul Genie, por el fuerte tráfico y el peligro que significaba para las personas que intentaban cruzar la calle.

Además, aseguró desconocer si las personas que se encontraban en el sitio tenían permiso para hacerlo, porque ésa no era su función. “Nuestro plan contempla la seguridad. Desconocemos otra información”, dijo.

EVITAR VIOLENCIA

Diversos sectores políticos y económicos han calificado esta celebración anticipada del 30 aniversario de la revolución, como un intento del partido de Gobierno para frenar las protestas de la oposición.

Tanto la Iglesia como sectores económicos han llamado a ambos bandos a evitar provocaciones para que no se repitan los actos de violencia ocurridos en los días posteriores a las elecciones del nueve de noviembre que resultaron en un burdo fraude.

Además, han retomado las palabras del diputado sandinista Gustavo Porras, que constantemente repite que “las calles son del pueblo”, para recordar que efectivamente las calles son de todos los nicaragüenses y que todos sin distinción de ideología tienen derechos a hacer uso de ellas.

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