- Plan de ahorro en el Legislativo frena el proyecto de modernización, nuevas plazas laborales y salarios
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El ahorro de 65 millones de córdobas que acordó ayer la Junta Directiva de la Asamblea Nacional no tocará ni una gota de los doscientos galones de combustible que cada uno de los 91 diputados propietarios recibe cada mes.
Los legisladores decidieron que recortarán gastos en servicios básicos, compra de computadoras, congelamiento salarial, suspenderán un proceso de modernización del parlamento y además congelarán nuevas contrataciones, pero las medidas de austeridad no incluyen una reducción en los cupones de combustible ni en el suntuoso seguro médico privado, que en 2008 alcanzó los 12 millones de córdobas para diputados propietarios y suplentes.
El primer secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, el liberal Wilfredo Navarro, defendió el combustible que reciben los legisladores y criticó a los magistrados judiciales y electorales porque ganan más que un diputado.
NAVARRO “AGITADO”
“¿Para ustedes sólo sería reducción si afectás a los diputados tocándoles su presupuesto? Si los uso (los doscientos galones de combustible) para el trabajo parlamentario, cómo los voy a dejar de usar. Si es parte de mi salario. Nosotros ganamos dos mil quinientos dólares, ¿cuánto gana un magistrado (judicial o electoral)?”, dijo un agitado Navarro al ser bombardeado por preguntas de los periodistas.
En realidad, un diputado tiene un salario aproximado a los cuatro mil dólares, aunque Navarro adujo que devengan dos mil quinientos dólares.
CASTIGADOS
La Asamblea Nacional solicitó al Poder Ejecutivo un presupuesto de 470 millones de córdobas para 2009, pero la Presidencia lo redujo en un primer momento a 428 millones y tras una “modificación” enviada en enero, el Poder Legislativo quedó con aproximadamente 405 millones de córdobas.
En enero pasado el presidente Daniel Ortega orientó a todos los poderes e instituciones del Estado a reducir sus gastos, para enfrentar la crisis financiera que golpea al planeta y que se agudiza en Nicaragua por el recorte de la cooperación internacional debido al fraude electoral del pasado noviembre. Tras aquel anuncio, diputados de diversas bancadas coincidieron en que estaban a favor de sacrificar algunos de sus beneficios, pero ayer se confirmó que no tendrán que “zocarse mucho la faja”.