Javier Meléndez. (LA PRENSA/ G. MIRANDA)

Institucionalidad policial amenazada

En caso de que el Ejecutivo ponga en marcha el llamado “Plan Semana Santa” [doap_box title=»Ya hay antecedentes» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El periodista Carlos Fernando Chamorro Barrios dijo desconocer si existe alguna intención de parte del presidente Daniel Ortega para impulsar un proceso judicial en su contra, como denunciara el ex presentador de televisión Jaime Arellano, […]

  • En caso de que el Ejecutivo ponga en marcha el llamado “Plan Semana Santa”
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El periodista Carlos Fernando Chamorro Barrios dijo desconocer si existe alguna intención de parte del presidente Daniel Ortega para impulsar un proceso judicial en su contra, como denunciara el ex presentador de televisión Jaime Arellano, en el marco de un plan denominado “Semana Santa”, aunque señaló que no puede descartar nada.

“Ya tenemos el antecedente de que invirtieron cinco meses en tratar de fabricar una acusación criminal y fracasaron, si volviera a plantearse ese tipo de intentos, nosotros igualmente estamos preparados para rechazarlo, yo no puedo especular sobre algo que no conozco, solo me puedo remitir a los hechos; hubo un intento de una acusación criminal y ese intento fracasó, si surge otro, nosotros igual estamos preparados para enfrentarlo”, precisó Chamorro.

Arellano dijo a LA PRENSA que la intención del presidente Ortega era enjuiciar no solamente a Eduardo Montealegre por el caso de los Cenis, sino también a Chamorro y Sofía Montenegro, bajo la figura penal de “apología del delito”.

Chamorro Barrios recordó que en el caso del organismo no gubernamental que él dirige (Cinco), al que señalaban de triangular dinero, a pesar de que la Fiscalía desestimó continuar el proceso por la vía judicial, en la resolución de forma ilegal faculta al Ministerio de Gobernación a intervenir de forma administrativa en aspectos que son exclusivos de los ONG.

“Estamos preparando una respuesta contundente en relación a ese nuevo capítulo, digamos de amenaza y de persecución, que la Fiscalía ilegalmente le traslada al Migob”, y agregó que “va más allá de Cinco y tiene que ver con amenazas más profundas al tema de la sociedad civil, al derecho de asociación y a la libertad de expresión, aquí el asunto no es una eventual”, concluyó el periodista.

Recurso sin discutirse, alega Solís

En el caso del probable rechazo al recurso por inconstitucionalidad contra la “Ley Arce”, a través de la cual el Gobierno presionaría a los medios de comunicación, el vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia y miembro de la Sala de lo Constitucional, Rafael Solís, alegó que el proyecto de sentencia para dar resolución al recurso contra la “Ley Arce” aún no se ha discutido entre los magistrados..

Para Solís, será difícil que el proyecto de resolución esté resuelto para cuando sea Semana Santa (entre el 6 y el 11 de abril, este año).

Y en el caso de Eduardo Montealegre, que según lo denunciado por el director de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Ricardo Trotti, el denominado “Plan Semana Santa” también lo incluye, pero Solís señala que la solicitud judicial de desaforación ni siquiera ha sido presentada en la Asamblea Nacional.

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Solís indicó que todavía hay algunos amparos por el caso de los Cenis en la Sala Constitucional que no están resueltos por diversos factores, entre ellos “negociaciones” y que algunos magistrados no se deciden en qué sentido fallar, e incluso en algunas resoluciones han quedado empatados en cuanto a los votos.

Especulación

El vicepresidente del Poder Judicial, magistrado sandinista Rafael Solís, calificó como una “especulación” la denuncia que hizo un miembro de la SIP sobre el “Plan Semana Santa” que el Gobierno pretende realizar en esa época del año. “Quién sabe quién les dijo a ellos (SIP) sobre eso (‘Plan Semana Santa’); creo que fue en una mesa de tragos en la que comenzaron a hablar y a especular”, respondió Solís.

De concretarse un retiro de la Directora General de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, como se asegura estaría contemplando el Ejecutivo a través de un denominado “Plan Semana Santa”, eso significaría un retroceso al desarrollo institucional de la Policía, estiman representantes del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

“Una Policía con una primera comisionada destituida u obligada a renunciar, uno sólo se puede imaginar que sería una Policía domesticada, es decir, sometida a la voluntad familiar, porque el esquema que estamos teniendo como gobierno es un esquema donde hay toda una confusión Estado-partido-familia”, dijo Gonzalo Carrión, funcionario del Cenidh.

En la edición del martes 3 de febrero, LA PRENSA publica la denuncia efectuada por Ricardo Trotti, director de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), en su blog, la que fue publicada por diarios centroamericanos. Trotti recientemente estuvo en Nicaragua como miembro de una misión que intentó en vano reunirse con el mandatario, para analizar aspectos relacionados con la libertad de prensa.

Según el denominado plan, el Gobierno, entre otras cosas, intentaría conseguir la salida de la jefa de la Policía Nacional, así como suspender la inmunidad de Eduardo Montealegre, rechazar el recurso por inconstitucionalidad contra la “Ley Arce” que se encuentra en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), ley que inconstitucionalmente aplica de tasas impositivas a insumos que importan los medios de comunicación.

Para Carrión, “no es extraño” que Granera sea presionada por el Ejecutivo para que renuncie, pues desde el año pasado se observó un retroceso del desarrollo institucional de la Policía.

“En definitiva, ellos impusieron estilos en la Policía, compartieron dos tipos de línea institucional y partidaria”, dijo Carrión tras mencionar: “A nosotros nos robaron en la cara de un subcomisionado; a los ciudadanos los morterearon en presencia de la Policía”.

En tanto, el director del IEEPP, Javier Meléndez, desestimó la posibilidad de que en este momento lleguen a ese extremo, debido al contexto bastante complejo que debe enfrentar el Gobierno. Aunque Meléndez no descartó que bajo la justificación del cumplimiento de los 30 años de fundación de la Policía, el Gobierno opte por el relevo de oficiales que sean reemplazados con funcionarios de confianza y que representan el proyecto político del partido gobernante; lo que consideró “es un sueño donde no gana nadie”.

Para Meléndez, “interrumpir los mandatos de instituciones que han tenido históricamente un sólido prestigio en Nicaragua, como el Ejército y la Policía, genera incertidumbre y sospechas”. Y aconsejó que debe ponerse atención también a “qué va a pasar con los subdirectores generales (de esa institución)”.

“Yo veo un escenario donde más bien se va a seguir insistiendo en poner en la línea de sucesión a cuadros que representen confianza política del Gobierno”, sostuvo Meléndez.

NECESITARÁ UNAPOLICÍA REPRESIVA

Según Meléndez, hasta hace un año Granera tenía un reconocimiento altísimo por su liderazgo, “hoy se percibe a una comisionada Granera que no está al mando de la Policía. Una Policía que cierra las puertas a instituciones que no son políticamente confiables para el Gobierno, como nosotros mismos, y una Policía que sigue insistiendo en el famoso mito de que somos los más seguros de Centroamérica, cuando la realidad está mostrando que no es así”.

El defensor de los derechos humanos, por su parte, destacó que por lo que se observa públicamente, en los últimos meses, Granera ha resistido ante situaciones impositivas; “y a pesar de esa resistencia vimos las imposiciones”. Carrión consideró que, de concretarse el retiro de Granera, representaría mayor peligro para la ciudadanía “porque para los amigos no habría ley, la ley no se aplicaría”, y la persecución sería selectiva.

Carrión describió que con lo ocurrido en 2008 como antecedente y la situación de deterioro económico social, que provocará mayor desempleo e incremento de la pobreza, se puede avizorar que habrá reclamos de la ciudadanía por sus derechos, y para eso, dijo, el Gobierno necesitará de una Policía represiva y con más orientación política partidaria.

“Las instituciones no pueden estar al vaivén del Gobierno de turno”, apuntó el defensor de los derechos humanos, quien recordó que hay una Ley de Policía que establece cuándo debe cesar la jefatura de la Policía.

Meléndez planteó por su parte, que este tipo de situaciones meten ruido “a la tranquilidad política del país”. Y desafortunadamente no se habla de temas prioritarios, como el incremento alarmante de la delincuencia y la inseguridad, tema sobre el cual llamó a las autoridades y diferentes sectores sociales a discutir “hacia dónde va Nicaragua y hacia dónde van la delincuencia e inseguridad”.

La Policía evitó referirse sobre un supuesto retiro forzado de la directora de la Policía Nacional.

El vicepresidente del Poder Judicial, magistrado sandinista Rafael Solís, afirmó que la jefa policial debe terminar su período, porque está protegida por la Ley Orgánica de la Policía Nacional, y el Ejecutivo se ha comprometido a respetar la institucionalidad.

“Todo (sobre el ‘Plan Semana Santa’) es especulación”, terminó diciendo Solís.

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