- El Vaticano dice que el excesivo cuidado del cuerpo convierte a éste en tirano
El cuidado del cuerpo es algo “sensato y loable”, siempre que no se llegue al exceso, “pues en ese caso se reduce la libertad del hombre, que se vuelve esclavo de su cuerpo tirano”, afirmó el cardenal Paul Josef Cordes, presidente del Consejo Pontificio Cor Unum.
Cordes, titular del organismo de la Santa Sede que se encarga de distribuir la caridad del Papa, hizo esta manifestación durante la presentación del Mensaje de Benedicto XVI para la próxima Cuaresma, en el que el Pontífice exhortó a los fieles a recuperar el valor y el sentido del ayuno.
Benedicto XVI subrayó que en esta sociedad del bienestar el ayuno ha perdido su valor espiritual y se ha convertido, por el contrario, en una medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo.
Teniendo en cuenta esa referencia del Papa, el cardenal Cordes dijo que “cuidar bien el propio cuerpo, tratarlo con cuidado no está mal visto y a todos nos parece una cosa sensata e incluso encomiable”, pero denunció que en nuestros días “ese deseo humano ha alcanzado dimensiones gigantescas”.
Según Cordes, el cuidado ilimitado del cuerpo puede llevar a su debilitamiento y el deseo de bienestar y placer puede reducir la libertad del hombre, que no podrá gestionar a voluntad su cuerpo, “ya que éste se convertirá en un tirano”.
“Las religiones han estado a favor del cuidado del cuerpo, pero sin que se llegue a su idolatría”, precisó Cordes, que volviendo al ayuno animó a los cristianos a mirarse en el “ramadán” musulmán y en el budismo.