Modelo: Sarah Lucía Muñoz, 15 meses. LA APRENSA/U.MOLINA

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Los recién nacidos tienen mayores riesgos de padecer enfermedades respiratorias con mayores consecuencias [doap_box title=»VICKS VAPORUB Y LA RESPIRACIÓN» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Científicos del Wake Forest University Baptist Medical Center (EE.UU.), aseguran que el ungüento Vicks Vaporub afecta la respiración en niños menores de dos años La administración del ungüento mentolado Vicks Vaporub a niños menores […]

  • Los recién nacidos tienen mayores riesgos de padecer enfermedades respiratorias con mayores consecuencias
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Científicos del Wake Forest University Baptist Medical Center (EE.UU.), aseguran que el ungüento Vicks Vaporub afecta la respiración en niños menores de dos años

La administración del ungüento mentolado Vicks Vaporub a niños menores de dos años tiene “graves efectos” en la respiración de los pequeños, porque estimula la producción de mucosidad e inflama las vías respiratorias.

El popular ungüento, que se creó en 1891 para aliviar los síntomas de los resfriados y la congestión, puede crear insuficiencia respiratoria en bebés y niños pequeños porque contiene ingredientes irritantes que hacen que el cuerpo produzca mayor mucosidad para proteger las vías respiratorias.

La mucosidad y la inflamación de las vías respiratorias empequeñecen los ya de por sí estrechos conductos de aire de los pequeños, lo que dificulta la respiración. La mucosidad es una de las vías más efectivas para proteger los conductos de aire, como la nariz o los bronquios, pero en concentraciones elevadas causa congestión, especialmente en las narices pequeñas.

Los resultados de la investigación apoyan las indicaciones del producto, que no aconsejan su administración en niños menores de dos años, algo que ignoran muchos padres. El líder del estudio, Bruce K. Rubin, recuerda que puede causar inflamación en los ojos, cambios en el estado mental, inflamación de los pulmones, daño en el hígado, constricción de las vías respiratorias y reacciones alérgicas.

“La sustancia hará que las personas con congestión se sientan mejor, pero eso no tiene nada que ver con un aumento del flujo de aire o con un alivio real de la congestión”, apunta el científico.

Algunos de los ingredientes de Vicks, especialmente el mentol, llevan al cerebro a pensar que es más fácil respirar gracias a la sensación fresca. El investigador asegura que el medicamento no ayuda a respirar mejor y recomienda no untarlo nunca debajo de la nariz, independientemente de la edad de la persona resfriada.

Para paliar los síntomas del resfriado y la congestión, recomiendan los remedios de toda la vida: suero fisiológico, bebidas calientes, sopa de pollo, una pera de succión de mucosidad y el paso del tiempo. También hacen un llamado a los padres para que lleven al médico a los pequeños que presentan dificultades para respirar.

EFE

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Labios morados, vómito, respiración acelerada, cansancio, fiebre, éstos pueden ser síntomas de que su bebé tiene una enfermedad respiratoria y si no es atendido a tiempo las consecuencias puede ser fatales.

El doctor Oscar Berríos, pediatra neumólogo de la policlínica Cruz Azul, señala que las enfermedades respiratorias tienen diferentes características según la edad.

Las formas de presentación más habituales en niños pequeños son la bronquiolitis y la neumonía, las cuales son producidas por distintos virus, pero el más frecuente es el Virus Sincicial Respiratorio (VSR).

Berríos afirma que el neonato (recién nacido) está en una etapa de adaptación con el medio ambiente y sus defensas no están muy constituidas, por lo cual es más propenso a presentar infecciones respiratorias graves. “La etapa neonatal es la más difícil y en la que mayor peligro corre el niño, ya que no tiene las defensas respiratorias ni digestivas adaptadas para defenderse. Por tanto las neumonías suelen ser graves si no se tratan a tiempo”, recalca Berríos.

Los síntomas del recién nacido varían a los de un niño mayor de dos años. El bebé puede presentar falta de succión (no alimentarse correctamente ya sea con leche materna o con biberón), vómitos, cianosis (labios morados), dificultad para respirar y a la vez puede ponerse amarillo.

En esta etapa el especialista afirma que las enfermedades respiratorias generalmente se tratan en el hospital, al menos que sea una gripe común se trata en casa. “En el neonato el catarro común se caracteriza por fluido nasal transparente”, señala Berríos.

Cuando el bebé pasa de los tres meses ya tiene el reflejo de la tos más desarrollado. “El inicio de una tos con obstrucción nasal, fiebre y cansancio, podemos hablar de una neumonía”, asegura el pediatra.

La bronquiolitis también es una de las enfermedades más comunes en los bebés, la cual es viral caracterizada por el VSR, que presenta cansancio y silbido en el pecho, casi nunca hay fiebre, pero el bebé puede llegar a necesitar oxígeno y otras medidas de urgencia. “Generalmente se trata sin antibióticos porque es viral, pero podría tornarse grave, ya que se puede cerrar el bronquio y no dejar pasar oxígeno, entonces habría que recurrir a ventilación mecánica”, asegura Berríos.

Después de los tres meses pueden padecer de neumonía, uno de los gérmenes que ataca es el neumococo, el cual es una bacteria que daña el pulmón en niños menores de cinco años, pero existe una vacuna que puede prevenir la enfermedad.

“La neumonía puede tornarse grave y llevar a una fatalidad a un niño, se puede identificar con tos intensa, respiración rápida, falta de alimentación y vómito”, dice Berríos. Cuanto mayor es el niño las posibilidades de padecer neumonías van disminuyendo.

Algo importante que hay que observar, según Berríos, son los músculos del tórax, hay que ver si se hunde el pecho, ya que si se hunden las costillas al respirar hay algo en el bronquio que está afectando.

“Cada una de estas edades se trata con características diversas, el neonato casi siempre es tratado en el hospital, en mayores se pueden tratar en casa, lo más importante es detectar los signos de alarma”, señala Berríos.

Prematuros corren mayores riesgos

Los niños prematuros tienen mayor predisposición a complicaciones broncopulmonares porque los pulmones no están maduros, no tienen muchas defensas y toda su estructura es de menor tamaño.

Berríos afirma que cuando se sospecha que el bebé nacerá antes de tiempo se aplica una inyección a la madre para madurar los pulmones del bebé.

Un estudio danés reveló que los bebés nacidos en cesáreas programadas son hasta cuatro veces más propensos a tener problemas respiratorios que aquéllos que nacen en un parto vaginal. Uno de los hallazgos del estudio es que los riesgos son mayores cuando la cesárea se realiza antes de la semana 39 de gestación.

Hasta el momento se desconoce exactamente por qué los nacidos por cesárea corren mayores riesgos respiratorios, pero añaden que puede darse por cambios hormonales y psicológicos relacionados con el trabajo de parto, ya que durante el mismo se genera la producción de hormonas del estrés en la madre, las cuales pasan al feto y se especula que son claves en la maduración de los pulmones llenos de agua del bebé.

Medidas de prevención

Para evitar enfermedades respiratorias se debe cumplir fielmente con el esquema de vacunas. Berríos también recomienda sacarle bien los gases al bebé después de alimentarlo, mantener una pera de hule para sacar secreciones orales en caso de que se le vaya leche, ya que se puede ir al bronquio, o en caso de secreciones nasales para que puedan respirar mejor.

Asimismo señala que el uso de abanicos no es conveniente porque remueven partículas que están adheridas a las paredes o a cualquier lugar y eso impacta sobre la nariz del niño.

También recomienda amamantar al bebé por lo menos durante seis meses, ya que la leche materna les provee los anticuerpos necesarios para enfrentar las agresiones virales y bacteriales. Una vez que el niño empieza a comer sólidos es muy importante una alimentación balanceada, ya que la desnutrición puede ser un factor desencadenante de muchas enfermedades.

Los cambios climáticos también son factores desencadenantes de las enfermedades respiratorias, ya que con ellos proliferan los virus y bacterias que normalmente andan en nuestro cuerpo.

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